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Podría argumentarse que para una sociedad tecnológicamente avanzada una tecnología más cara y compleja.

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MODA




JAIRO BAEZ




NICOLAS AVILA 




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Consideraciones generales

La moda y sus contradicciones

La contradicción se encuentra en que una persona que adquiere una estética determinada para revelarse como singular, desviándose de las corrientes de moda más comunes, en realidad está creando otra distinta. Se ven como disidentes frente a un grueso de imitadores, pero para Simmel eso no es más que una forma inversa de imitación.

Otra contradicción es que la propagación de una tendencia en la moda desemboca necesariamente en su fracaso. Toda moda ampliamente aceptada pierde su atractivo al dejar de ser un elemento diferenciador.

Teorías sobre la transmisión vertical

Thorstein Veblen y Bourdieu

En su obra La teoria de la clase ociosa, Veblen relata cómo la moda es una herramienta que la clase ociosa usa para diferenciarse del resto de clases, fundamentalmente las más bajas. Se contrapone la belleza y el simbolismo del ocio, relacionado con el ser pudiente, con la sobriedad y eficacia de las prendas de las clases bajas e industriales. Bourdieu llama a esto prácticas distintivas, manifestación de la lucha de clases, en este caso simbólica, cuyo objetivo es perpetuar la desigualdad entre las mismas.

La difusión vertical de los gustos es el mecanismo según el cual, argumenta Veblen, la moda se transmite de una clase a otra, pues toda clase imita a la inmediatamente superior. Los miembros de una clase se pueden identificar entre ellos al estar en un mismo nivel, y diferenciarse de otros al haber una barrera que los separa con el resto.

El gusto diferenciado de cada clase no es inherente a sus miembros. Según Bourdieu es la consecuencia de la socialización de los individuos dentro de las mismas. Su familia, su escuela, sus amigos de la infancia, etc. Este gusto se aprende del contexto, y se interioriza. El término nuevo rico tiene una connotación despectiva, pues designa a alguien que si bien acaba de llegar, en términos económicos, a una nueva clase, no lo ha hecho en términos simbólicos, ya que no viste y se comporta de la misma manera, no ya por voluntad sino porque se ha socializado como alguien pobre, con unos esquemas mentales que le permiten procesar la realidad que le rodea para esta clase en concreto, no para otra.

Teorías sobre la transmisión horizontal

Simmel considera que la moda es simplemente una herramienta que los individuos utilizan para liberarse de la angustia de la elección, al poder considerase miembro de un grupo con facilidad. La individualidad exige una serie de responsabilidades que se diluyen en el grupo, y obliga a los sujetos a defenderse por sus propias fuerzas (de los ataques simbólicos, se entiende). La moda sería aquí un mecanismo que responde a una necesidad social, y por tanto no se le puede buscar una finalidad última.

Conforme mayor sea la dificultad de los individuos para diferenciarse, más febril es el combate simbólico de distinción-imitación que sucede entre diferentes clases, exigiendo esto, a su vez, más cambios y a mayor velocidad para satisfacer esta demanda. Y aquí el sistema productivo responde con una mayor.


Keynes y el concurso de belleza

Keynes ideó la metáfora del concurso de belleza para explicar el funcionamiento de los mercados bursátiles, pero sirve también para explicar el funcionamiento de la moda desde la perspectiva de la transmisión horizontal.

Imaginemos un concurso donde debemos elegir entre seis rostros aquel que consideremos que será el más votado. Si somos perspicaces nos daremos cuenta de que no debemos escoger en función de nuestro gusto particular, ni tampoco en el gusto mayoritario. Suponiendo que el resto de concursantes son igual de perspicaces que nosotros, debemos escoger el rostro en función de lo que pensamos que otros pensarán. Se trata de un juego de pienso que piensa que yo pienso sin fin. ¿Escogerán los demás en función de su gusto individual? ¿De la media de los gustos particulares? ¿O escogerán pensando en las estrategias de otros participantes?. En definitiva, todas las personas, aunque no lo sepan, participan en un concurso de belleza. El problema que plantea, es que es imposible adivinar el resultado con certeza.

Historia de la moda en la industria del vestido





Artículo principal: Historia de la moda

Diseño de moda de 1909

Norma Talmadge, prototipo de flapper.


Siglo XVI

En el Renacimiento italiano se acostumbraba por parte del género masculino el uso de capa corta y sin capucha, birrete, sombrero con plumas y zapatos de punta roma y ancha. Las mujeres también llevaban bullones y acuchillados en las mangas, y su gorguera rizada, además de las faldas y sobrefaldas, jubones y corpiños, capas o mantos rozagantes y su cofia para la cabeza.

A partir de la segunda mitad del siglo, la creciente importancia de la monarquía española, impone en Europa el estilo de la corte del emperador Carlos I de España, un estilo de gran sobriedad, caracterizado por el uso de colores oscuros y prendas ceñidas, sin arrugas ni pliegues y aspecto rígido, sobre todo en las mujeres en las que se impone el uso del verdugado. En el borde superior de la camisa se usó un cordón que dará lugar a la gorguera o lechuguilla.

Siglo XVII

En esta época domina la moda francesa, tanto en hombres como en mujeres. Se utilizaban los calzones cortos con medias de seda, chupa y casaca que, a mediados del siglo, se vuelve más reducida y con pliegues laterales hacia atrás y mangas estrechas. Con la caída de la dinastía francesa vuelve el traje simple y se llevan calzones ajustados hasta media pierna, chaleco, corbata y casaca, faldones con cuello alto y vuelo, pelucas empolvadas y rematadas por un lazo, incluso sombreros de tres o dos picos. Después de la revolución, se deja el cabello largo y liso, sombreros de copa alta cónica o en tubo, con alas cortas y más tarde zapatos con tacón de color al que se añaden lazos o hebillas y botas altas con vueltas. La mujer viste con painers o verdugados anchos y aplastados en los dos frentes, corpiño acorsetado y escote con gasas o encajes. Polonesas, batas con cuello de encaje y manga larga. En el traje francés, corpiño puntiagudo, mangas abolladas, faldas rectas y abiertas, que luego son drapeadas con polizón y larga cola. Cuello doblado, mangas tirantes hasta el codo con chorreras. Junto con la revolución desaparece el vuelo de la falda y se imita a las vestiduras clásicas: talle alto, chaquetilla corta con manga larga, falda con pliegues, grandes escotes, chales y guantes largos. En cuanto al peinado, hacia atrás con rizados que luego se hacen más altos y voluminosos con tirabuzones, lazadas y plumas. Bonetes y sombreros de alas anchas. Zapatos con tacón alto y punta estrecha, y luego de algún tiempo se pasaron a los bajos.


Siglo XVIII

En el siglo XVIII se destacan como prendas masculinas las casacas francesas y las chupas (casacas de inferior clase y algo estrechas), las chaquetillas, los calzones ajustados hasta la rodilla, las corbatas en vez de las golillas, las pelucas y los grandes sombreros. Mientras tanto, en las vestiduras femeninas continúa el mismo estilo que en el siglo anterior y se adopta el uso de las mantillas para la cabeza. Se llevaban también vestidos largos, grandes sombreros y sobre todo, la mujer se caracteriza en las altas sociedad por llevar sobre su cuerpo un corsé, el cual era una forma de demostrar su altura, entre otras cosas de esa época se usaban anillos, y algunas veces guantes largos, collares y demás.

Siglo XIX

Durante este siglo fueron propios el frac, la levita y el pantalón para los caballeros, y la mantilla de seda y las peinetas para las señoras españolas. Tras la época napoleónica (de 1800 a 1820) en la que la silueta femenina mostraba una silueta esbelta con el talle siempre alto, ceñido justo bajo el pecho, dejando el resto de la prenda caer recta sobre el cuerpo, hubo un cambio drástico con el Romanticismo, que dio paso al corse que daba al talle forma de reloj de arena y el miriñaque que ahuecaba las faldas amplias, llegando a su apogeo durante 1860, causando que las damas no pudieran pasear del brazo de su esposo o prometido. En 1870 fue sustituido por el polison que solo ahuecaba la falda por detrás y que pasó de moda en 1890, cayendo desde entonces la prenda hasta el suelo sin armazón alguno, aunque hasta 1900 las faldas fueron un poco acampanadas. Entre 1820 y 1914 hubo en el vestuario femenino occidental una clara distinción entre vestidos de día, siempre con manga larga (aunque podían ser hasta el codo en verano) y cerrados hasta el cuello, y vestidos de noche, siempre de manga corta y muy escotados.

El impacto de los medios de comunicación

La sociedad de consumo de masas empezó a jugar un papel central en el momento que la moda se entendía como la necesidad de marcar una distinción entre cada persona, de lo cual hablaban Pierre Boudieu y Jean Baudrillard. La moda forman parte de nuestro contexto, marca todo desde lo que comemos y bebemos hasta los lugares que debemos frecuentar. Actualmente, el hecho de vestir incluye factores tan disimiles como el autoestima, la seguridad, la experiencia estética, las prácticas del consumo e imitación y el deseo de la inclusión. Nunca se debe olvidar que todas las modas son peligrosas desde el momento que se vuelven extremas.

Los medios de comunicacion  masiva son y han sido una importante herramienta en el campo de la información y difusión de la misma, pueden llegar en muy poco tiempo a cualquier parte del mundo debido al proceso de globalizacion . Se encuentran conectados tal que, la moda, es un medio a su vez mediado por los medios de comunicación que contribuyen a los procesos de socialización. Se vuelven creadoras de una nueva cultura y reorganización global del mercado. Generando millones de ingresos a nivel mundial y contando con una influencia tal en la sociedad contemporánea que pocos igualan el poder que se les ha conferido.

Vivimos en la era de la comunicación, los medios nos hacen cómplices de información de todo tipo.Son los encargados de enseñarnos a modelar las percepciones que tenemos de la realidad. En estos medios se encuentra un bombardeo que impacta a toda la población principalmente adolescentes y en los últimos años adultos jóvenes esto mediante: series y comerciales de televisión, programas, reality shows, redes sociales como instagram y Facebook, revistas, música, entre otros. Y todo esto nos lleva a un nuevo individualismo multicultural.  El impacto de las redes sociales y la tecnología entre los jóvenes basándose en los conceptos sociológicos de grupo y de relaciones primarias, provocan entre los jóvenes la necesidad de identidad.



GRACIAS