Es un tipo de agrupación de células linfoides sin organización o estructura, que se encuentra asociado a la mucosa y que forma parte de una serie de localizaciones linfoides repartidas por el organismo.

  • -La placa de Peyer juega un papel muy importante en el sistema inmune.
  • El GALT ejerce un papel defensivo muy importante en el intestino, el cual se encuentra constantemente expuesto a una elevada carga antigénica.
  • -El sistema inmunológico es muy importante porque protege al organismo de agentes microbianos patógenos, toxinas, partículas extrañas, células tumorales y procesos autoinmunes. Para mantener el equilibrio biológico se necesita que este sistema funcione normalmente, de manera que constituya una fuerte barrera defensiva contra la invasión de agentes nocivos; de no suceder esto, se presentará una inmunodeficiencia de expresión clínica variable. La esencia de la función del sistema inmune es su gran capacidad para la discriminación a escala molecular entre lo propio y lo ajeno, o sea, lo que pertenece al organismo y lo que no, conservando así su individualidad.
  • -El sistema inmunitario ocupa el 2 % del peso corporal, su peso es de 1 K2g, o sea, igual al peso del cerebro y del hígado. Las células que lo componen se encuentran en íntimo contacto a través de moléculas que pueden ser solubles (inmunoglobulinas, citocinas, receptores) y moléculas de contacto. Entre sus características principales están: poseer especificidad etiológica, capacidad de aprendizaje y memoria, utilizar lenguaje molecular, tener capacidad microbicida y microbiostática, y saber diferenciar muy bien lo peligroso de lo no peligroso, o sea, lo propio de lo ajeno.

-  El intestino: pieza clave del sistema inmune, E. Ramiro-Puig, F. J. Pérez-Cano, C. Castellote, A. Franch y M. CastellDepartamento de Fisiología. Facultad de Farmacia. Universidad de Barcelona. Rev. esp. enferm. dig. vol.100 no.1 Madrid ene. 2008.

 

-  La respuesta inmune de las mucosas, César Pérez-Maldonado, PhD, 2009, Universidad de los Andes, Facultad de Farmacia y Bioanalisis, Catedra de Inmunologia. 

 

-  Geppert TD, Lipsky PE. Celular immunity. In: Stein Jay H. Ed. Internal Medicine. 4ta ed. St Louis: Mosby; 1994.p.2290-9.

 

-  Rich RR. Human immune response. In: Stein Jay H editors. Internal Medicine. 4ta ed. St Louis: Mosby; 1994.p.2290-9.

 

-  Lawlor, Glenn J. Manual de alergia e inmunología. Diagnóstico y tratamiento. 2da ed. Madrid: Salvat Editors; 1990.

 

 

 

Coclusiones 

 

Bibliografia:   

Las manifestaciones físicas de las reacciones del cuerpo ante las alergias alimentarias pueden tener lugar a las 2 horas siguientes a la ingesta del alérgeno, aunque lo más normal es que los síntomas se presenten de 30 a 60 min. Pueden estar comprometidos uno o varios órganos, entre ellos, la piel, el sistema respiratorio y el sistema vascular y la gravedad de los síntomas van a depender de la respuesta inmunológica del paciente ante el alérgeno, de la reacción del órgano que se vea afectado y de las características que tenga el alérgeno. En esto también influyen factores que pueden agravar la reacción del cuerpo. Factores como ingesta de medicamentos, consumo de alcohol, la realización de ejercicios físicos, etc.

Las reacciones ante las alergias alimentarias pueden darse de manera aislada, o todas juntas y pueden ser las siguientes:

  •  Cutáneas: Suele presentarse una urticaria y es la reacción más frecuente ante las alergias alimentarias.
  • Mucosas y faringe: Los segundos síntomas más comunes en presentarse. El síndrome de alergia oral como asma o rinitis son comunes en personas adultas que sufren de alergias alimentarias. Puede revertir mayor o menor gravedad. En el contexto de la anafilaxis (reacción alérgica severa) pueden producirse broncoespasmos. Son casos graves en que se debe actuar con mucha rapidez, pues podrían provocar la muerte del paciente.
  • Aparato digestivo: Los síntomas relacionados con el sistema digestivo y las reacciones alérgicas incluyen dolor abdominal, diarreas, vómitos, nauseas, etc.
  • Otras implicaciones: Las alergias alimentarias pueden provocar otros síntomas, tales como picor en el paladar, picor en la boca, en la garganta, en los ojos, en la piel u otra área; dificultades para tragar, mareos, desmayos, hinchazón de la  cara, párpados, lengua o labios o rinorrea (emisión de líquido por la nariz).

Sintomas

 Incidencia

La incidencia de las alergias alimentarias en la población en general está entre el 1 y el 3 por ciento, muy lejos de la percepción generalizada, aunque antes de los 3 años de edad puede llegar al 8%. La verdad es que no es tan común como se percibe. Tan sólo la tercera parte de las sospechas de alergia que se comunican al alergólogo se deben a alergias alimentarias.

 

 

Las alergias alimentarias, como ya hemos dicho son errores en la tolerancia inmunológicas del cuerpo. Ante un elemento que entiende peligroso  (en este caso un alimento), el sistema inmunológico responde generando Inmunoglobulina E (IgE); un tipo de anticuerpo que está presente únicamente en los mamíferos. Dicha respuesta inmunológica se materializa en las mucosas del intestino, en la piel o en el aparato respiratorio.

 

Cuándo una persona que padece alguna alergia alimentaria come el alérgeno o elemento causante de la reacción éste se vincula a la IgE presente en las zonas que reaccionan y se produce una liberación de histamina y otras sustancias inflamatorias responsables de las consecuencias de las reacciones alérgicas.

Causas de las alergias

Enfermedades asociadas

Alergias alimentarias:

Nuestro sistema inmune existe para nuestra protección. Identifica enfermedades o agentes patógenos y usa todos los medios a su alcance para realizar su defensa y neutralizar al atacante. Pero a veces comete errores e identifica sustancias beneficiosas para el organismo (generalmente proteínas) como sustancias extrañas, provocando en respuesta inflamación y daño físico. Pues bien, las alergias alimentarias son una respuesta desequilibrada y exagerada del sistema inmune cuándo se consume un alimento en particular. Lo esperable es que los alimentos sean bien tolerados siempre, porque de ello depende nuestra vida, pero en algunas personas vemos que incluso ven peligrar su vida ante una reacción alérgica de su sistema inmune si ha comido algo que de antemano ya sabe que le causará alergia. Son las alergias alimentarias.

 

El tipo de respuesta más frecuente en una alergia alimentaria es la producida por los anticuerpos IgE (inmunoglobulina E) de reacción inmediata, aunque también existen otras reacciones más tardías producidas por células. Suelen ser reacciones digestivas o cutáneas como las dermatitis y la urticaria  por contacto  con la piel o de las vías respiratorias, como el asma o la rinitis. Hay otras alergias alimentarias por ingestión.

 

Es sabido que los alimentos que más producen alergias alimentarias son el marisco, la soja, la leche de vaca, el huevo, los frutos secos o algún fruto seco en particular, algunas frutas, el pescado, el trigo, etc.

¡¿Que son?!

La IgA polimérica secretada (IgA-S) en la mucosa intestinal está compuesta por dos moléculas de IgA unidas covalentemente a través de sus regiones constantes y asociadas con una molécula de unión denominada cadena J. Además consta de un componente secretor formado por un segmento del receptor de Ig poliméricas (pIgR). La IgA polimérica (pIgA) es mayoritaria en secreciones mucosas, mientras que en suero predomina la IgA monomérica (mIgA). La pIgA es transportada hacia la superficie mucosal mediante transcitosis epitelial. En este proceso, la IgA que contiene la cadena J se une al receptor de Ig poliméricas (pIgR) presente en la membrana basolateral de las células epiteliales. El complejo IgA pIgR es internalizado y transportado mediante vesículas a la membrana apical de la célula epitelial para ser liberado al lumen intestinal. Durante el proceso de liberación, el pIgR se fragmenta y el dominio extracelular, componente secretor, queda unido a la pIgA, confiriendo resistencia frente a proteasas presentes en el lumen intestinal. La producción de IgA mucosal está regulada por el perfil de citocinas presente. Así, IL-5, IL-6 e IL-10 facilitan la fase final de diferenciación de los linfocitos B en células plasmáticas secretoras de IgA.

Lamina Propria

IgA es la inmunoglobulina más abundante presente en la mucosa intestinal (80-90%) y desempeña un papel muy importante como primera defensa frente a toxinas y a la colonización e invasión de patógenos. Se sintetiza principalmente en la lámina propria del intestino en respuesta a la activación de linfocitos T de las placas de Peyer. Estructuralmente, se distinguen dos isoformas de IgA: monomérica y polimérica

Anticuerpos mucosales

Como se ha mencionado, la diferenciación de linfocitos T vírgenes a subpoblaciones efectoras está condicionada por el tipo de estimulación y en especial por las citocinas secretadas durante el reconocimiento antigénico. IL-12 es la principal responsable de la diferenciación Th1, mientras que IL-4 promueve la subpoblación Th2. Algunas bacterias extracelulares conducen a la diferenciación Th17 mediante la inducción de la secreción de IL-23 por parte de las APC. Además, los linfocitos T reguladores se originan en respuesta a IL-10 y/o TGF-β..

Los linfocitos Th1 se caracterizan por la secreción de interferón γ (IFNγ), interleucina 2 (IL-2) y linfotoxina (LT o TNF-β) y su función principal es la defensa mediada por fagocitos contra infecciones, especialmente frente a microorganismos intracelulares (virus, bacterias y algunos protozoos). Por otra parte, los linfocitos Th2 productores de IL-4, IL-5 e IL-13 actúan como mediadores de reacciones alérgicas y en la defensa frente a infecciones producidas por helmintos y artrópodos. Las citocinas producidas por estas subpoblaciones no sólo determinan sus funciones efectoras, sino que también participan en su desarrollo y expansión. De esta manera, cada subpoblación se amplifica a sí misma y además ejerce un papel regulador sobre la otra.

Una vez activados, los linfocitos Th pueden diferenciarse principalmente en dos subpoblaciones efectoras denominadas Th1 y Th2, con diferente función basada en el perfil de citocinas que secretan.

Inducción de la respuesta inmunitaria

Las células M captan y transportan los antígenos luminales hacia las APC situadas en la cúpula de las placas de Peyer. Las APC interiorizan y procesan los antígenos hasta péptidos antigénicos que se expresarán en la membrana plasmática asociados a moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) para ser reconocidos por el receptor de células T (TCR). Las APC activadas pueden interaccionar con linfocitos T de las áreas interfoliculares de la placa de Peyer o migrar hacia los ganglios linfáticos mesentéricos a través de vasos linfáticos

Anatomía y composición celular del Galt 

Anatómicamente el GALT se divide en dos compartimentos  a) GALT organizado, inductor de la respuesta inmunitaria intestinal -constituido por folículos linfoides aislados, folículos linfoides asociados o placas de Peyer y ganglios linfáticos mesentéricos-; y b) GALT difuso, efector de la respuesta inmunitaria -integrado por poblaciones de linfocitos dispersas en el entramado epitelial (intraepithelial lymphocytes, IEL) o en la lámina propria intestinal (lamina propria lymphocytes, LPL).

Las placas de Peyer están formadas por agregados linfoides macroscópicos situados en la cara antimesentérica de la mucosa intestinal. El tejido linfoide está separado del lumen intestinal por una monocapa de células (follicle-associated epithelium, FAE) formada por células epiteliales columnares, células M, IEL y algunas células secretoras de mucus (goblet cells). Las células M son enterocitos especializados en la captación de antígenos luminales, carecen de recubrimiento de glicocálix y en su superficie luminal presentan pliegues en lugar de los microvilli característicos del resto de enterocitos. Por debajo del FAE yace una región difusa denominada cúpula subepitelial (subepithelial dome), integrada por células dendríticas y algunos macrófagos. Las áreas interfoliculares están compuestas por linfocitos T, mayoritariamente de tipo colaborador o helper (Th), células dendríticas maduras y macrófagos. Inmersos en la placa de Peyer se encuentran multitud de folículos integrados por linfocitos B IgM+, precusores de células plasmáticas productoras de IgA y en los centros germinales de estos folículos se generan linfocitos B IgA+ memoria. A diferencia del resto de órganos linfoides, las placas de Peyer sólo presentan vasos linfáticos eferentes.

El sistema inmunitario intestinal constituye la parte más extensa y compleja del sistema inmunitario. Recibe diariamente una enorme carga antigénica y es capaz de distinguir entre patógenos invasivos y antígenos inocuos procedentes de los alimentos y de bacterias comensales.

El intestino posee mecanismos de defensa que limitan el acceso de sustancias nocivas al organismo. Esta barrera intestinal está integrada por diversos elementos como enzimas digestivas pancreáticas, el epitelio intestinal y las bacterias que constituyen la flora intestinal. Sin embargo, la barrera más efectiva está constituida por el tejido linfoide asociado al intestino o GALT (Gut-Associated Lymphoid Tissue). Para poder comprender cómo se desarrolla y se regula la respuesta inmunitaria en el intestino y cómo esta puede extenderse al resto de mucosas y del organismo, es importante conocer la composición y organización del GALT.

Sistema Inmunitario intestinal 

El conocimiento de su particular subdivisión en tejido organizado, inductor de la respuesta inmunitaria (placas de Peyer y ganglios linfáticos mesentéricos), y tejido difuso, efector de la respuesta inmunitaria (linfocitos intraepiteliales y linfocitos de lámina propia), nos permite comprender cómo se desarrolla y regula la respuesta inmunitaria en el intestino y como esta puede extenderse al resto del organismo.

Función

El intestino: Pieza clave del sistema inmune

El intestino se halla expuesto constantemente a una elevada carga antigénica procedente de la dieta y de bacterias comensales. El tejido linfoide asociado al intestino (Gut-Associated Lymphoid Tissue, GALT) constituye la parte más extensa y compleja del sistema inmunitario y es capaz de discriminar de forma eficaz entre patógenos invasivos y antígenos inocuos.

 

Son agregados permanentes de folículos linfoides, es decir que llegan a sersuficientemente grandes como para extenderse en la submucosa de tejidoconectivo.
Este a su vez, es parte de un sistema inmunitario común de las mucosas, másgeneralizado, que también incluye al tejido linfoide propio de los bronquios.
Estos tejidos están desprovistos de vasos linfáticos aferentes y de unacápsula circulante bien definida.Esta constituida por un tipo de células epiteliales modificadas, que permitenel paso de pequeñas muestras de antígenos. Estas células se denominancélulas M

Estructura

En la Figura 1. podemos observar la estructura general de las Placas de Peyer, la cual se conforma por:

  • Células M
  • Epitelio especializado
  • Foliculo Aislado
  • Foliculo primario
  • Linfocitos intraepiteliales
  • Centro germinal
  • Lamina Propria
  • Submucosa

Figrua 1. Estructura general de las Placas de Peyer.

Un poco de Historia

La mayoría de los adultos sanos de entre 30 y 40 parches, a pesar de que crecen más pequeño e incluso pueden desaparecer con la edad. Parches de Peyer son inmediatamente reconocibles a la falta de vellosidades intestinales en sus superficies.

 

Fecha de nacimiento26 de diciembre de 1653, Schaffhausen, Suiza
Fecha de la muerte29 de febrero de 1712, Schaffhausen, Suiza

Las placas de Peyer se describen en una publicación en 1677 por Johann Conrad Peyer. Curiosamente, Peyer estaba practicando como estudiante de medicina y aprendiz bajo renombrado cardiólogo Raymon Vieussens cuando hizo su descubrimiento. Aparecen esporádicamente en la literatura médica como sitios de ulceración o enfermedad hasta el siglo 20, cuando el papel del sistema linfático, como parte del sistema inmune comenzó a destacar.

Anatomia

Las Placas de Peyer aparecen como un engrosamiento de la pared intestinal aproximadamente 1 pulgada de diámetro. Los parches están hechos de fibrosa de tejido linfático y están densamente agrupados cerca de la transición entre el intestino delgado y el intestino grueso.

¿Que son?

¿Donde se localiza?

Son células sensibilizadas y especializadas en identificar los antígenos asociados a los alimentos que pasan a lo largo del tracto digestivo y se encargan de decidir si son inofensivos o perjudiciales o si se vinculan a bacterias que intentan colonizar en el organismo.

El intestino recoge a diario la mayor entrada de patógenos invasivos y por lo tanto, debe saber reconocer los agentes patógenos de los inocuos que proceden del exterior a través de los alimentos. Para ello cuenta con mecanismos de defensa y barreras y esas barreras están formadas por enzimas digestivas pancreáticas, la flora intestinal y el epitelio intestinal. Hay unas áreas en la parte inferior del intestino delgado (íleon) llamadas «“Placas de Peyer» también conocidas como «Parches de Peyer»o «Ganglios de Peyer» que conforman una parte importante del sistema linfático y deben su nombre al anatomista suizo Johann Conrad Peyer.

Los Parches o Ganglios de Peyer son observables como un engrosamiento alargado del epitelio intestinal y miden alrededor de unos 30 cm de longitud. Situados en la capa de la mucosa y que se extienden en la submucosa del íleon.

Ileon

Placas de Peyer

1a   Edición

Editorial: Palomares

Tejido Linfoide

Ileon- Placa de peyer

Histologia y Citologia

Palomares L. Aldo