simplebooklet thumbnail

La palabra es un conjunto o secuencia de sonidos articulados, que se pueden representar gráficamente con letras, y por lo general, asocian un significado. Desde la antigüedad los gramáticos se han dedicado al estudio de la palabra a la que concebían como unidad básica de la lengua sin preocuparse por establecer subclases. Ha sido en tiempos recientes cuando se ha renunciado a considerar la palabra como unidad fundamental, precisamente por las dificultades de delimitación. Entre las primeras definiciones sobre la palabra está la de Aristóteles, quien la consideraba como la mínima unidad significativa. Posteriormente, algunos se centraron en la autonomía de la palabra y la definen como la mínima forma libre o como la secuencia de elementos fónicos dotada de significación que puede ir precedida y seguida de pausas virtuales. Otros, desde criterios gráficos, insisten en que es una unidad significativa que se escribe entre dos espacios en blanco; hay quienes, utilizando un punto de vista formal, funcional y significativo, la considera como un conjunto de sonidos con un significado asociado y susceptible de determinado empleo gramatical; y quienes, desde un criterio exclusivamente formal, piensa que es un conjunto homogéneo de monemas inseparables y colocados en un orden inalterable. A pesar de las limitaciones que el concepto de palabra ofrece, existen varias disciplinas cuya razón de ser está, precisamente, en el estudio de la palabra. Así la lexicología centrada en la observación y el análisis del vocabulario o la etimología, descripción del origen y proceso evolutivo de la palabra. Por otra parte, el peso de la tradición ha hecho que se conserve el concepto de partes de la oración (sustantivo, adjetivo, artículo, pronombre, verbo, adverbio, preposición, conjunción, interjección y participio), y que se mantenga la distribución del léxico disponible en categorías, definiendo siempre las palabras desde los puntos de vista de su forma, función y su significativo. La palabra por su origen puede ser primitiva, aquella que no deriva de otra perteneciente a la misma lengua (casa, pluma, mar, etc.); derivada, aquella formada mediante la adición de un prefijo o sufijo (casita, plumero, submarino, etc.); o compuesta, formada por la combinación de dos a más palabras (picaflor, bienmesabe, sacacorchos, etc.). Por el número de sílabas pueden ser monosílabas y polisílabas (bisílabas, trisílabas, cuatrisílabas,…); y según la posición que ocupe la silaba tónica se encuentran las palabras agudas, graves, esdrújulas y sobreesdrújulas. El término de palabra también puede referirse a la promesa o compromiso de hacer algo por parte de una persona; y en reuniones formales es el derecho o turno para hablar.

of 0

COLEGIO PARROQUIAL SANTA ISABEL DE HUNGRIA


DANNA JULIETH RINCON ALARCON


DOCENTE JAIRO BAEZ


LA TECNOLOGIA


INFORMATICA


804


2017

Importancia de la tecnología en nuestros tiempos

La tecnología aporta grandes beneficios a la humanidad, su papel principal es crear mejores herramientas útiles para simplificar el ahorro de tiempo y esfuerzo de trabajo, la tecnología juega un papel principal en nuestro entorno social ya que gracias a ella podemos comunicarnos de forma inmediata gracias a la telefonía celular.

Funciones no técnicas de los productos tecnológicos

Después de un tiempo, las características novedosas de los productos tecnológicos son copiadas por otras marcas y dejan de ser un buen argumento de venta. Toman entonces gran importancia las creencias del consumidor sobre otras características independientes de su función principal, como las estéticas y simbólicas.

Función estética de los objetos tecnológicos

Más allá de la indispensable adecuación entre forma y función técnica, se busca la belleza a través de las formas, colores y texturas. Entre dos productos de iguales prestaciones técnicas y precios, cualquier usuario elegirá seguramente al que encuentre más bello. A veces, caso de las prendas de vestir, la belleza puede primar sobre las consideraciones prácticas. 


Invención de artefactos

Aunque con grandes variantes de detalle según el objeto, su principio de funcionamiento y los materiales usados en su construcción, las siguientes son las etapas comunes en la invención de un artefacto novedoso:

  • Identificación del problema práctico a resolver: Durante esta, deben quedar bien acotados tanto las características intrínsecas del problema, como los factores externos que lo determinan o condicionan. El resultado debe expresarse como una función cuya expresión mínima es la transición, llevada a cabo por el artefacto, de un estado inicial a un estado final. Por ejemplo, en la tecnología de desalinización del agua, el estado inicial es agua salada, en su estado natural, el final es esa misma agua pero ya potabilizada, y el artefacto es un desalinizador. Una de las características críticas es la concentración de sal del agua, muy diferente, por ejemplo, en el agua oceánica de mares abiertos que en mares interiores como el mar Muerto. Los factores externos son, por ejemplo, las temperaturas máxima y mínima del agua en las diferentes estaciones y las fuentes de energía disponibles para la operación del desalinizador.
  • Especificación de los requisitos que debe cumplir el artefacto: Materiales admisibles; cantidad y calidad de mano de obra necesaria y su disponibilidad; costos máximos de fabricación, operación y mantenimiento; duración mínima requerida del artefacto (tiempo útil), etc.
  • Principio de funcionamiento: 

La tecnología adecuada (TA), también conocida como tecnología apropiada o intermedia, es aquella tecnología que está diseñada con especial atención a los aspectos medioambientales, éticos, culturales, sociales y económicos de la comunidad a la que se dirigen. Atendiendo a estas consideraciones, las TA emergen del medio local, y normalmente demandan menos recursos, son más fáciles de mantener, presentan un menor coste y un menor impacto sobre el medio ambiente respecto a otras tecnologías equiparables.

Quienes proponen el término lo usan para describir aquellas tecnologías que consideran más adecuadas para su uso en países en vías de desarrollo o en zonas rurales subdesarrolladas de los países industrializados, en las que piensan que las altas tecnologías no podrían operar y mantenerse. La tecnología adecuada normalmente prefiere las soluciones intensivas en trabajo a otras intensivas en capital, aunque utiliza mecanismos de ahorro de trabajo cuando esto no implica altos costos de mantenimiento o de capital.

El uso adecuado de la tecnología se refiere a usar para investigar y aprender como ventaja, también para comunicarse entre las personas, la elaboración de estos tiene como consecuencia ambiental la: CONTAMINACION DEL AIRE:la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera CONTAMINACIÓN DEL SUELO:al desecharla lo contamina CONTAMINACIÓN DEL AGUA: los residuos los desechan a los ríos, lagos o mares.

En la práctica se la define a menudo como la que usa el nivel de tecnología más sencilla que puede alcanzar con eficacia el propósito buscado para esa localización concreta. En todo caso, esta terminología no resulta muy precisa.

E. F. Schumacher dice que esta tecnología, descrita en el libro Lo pequeño es hermoso,[1] tiende a promover valores como la salud, la belleza y la permanencia, en ese orden.

El qué constituye la tecnología adecuada en cada caso particular es materia de debate, pero el término es usado generalmente al teorizar para cuestionar la alta tecnología o lo que consideran una excesiva mecanización, los desplazamientos humanos, el agotamiento de recursos naturales o los incrementos de la contaminación asociados a la industrialización. El término ha sido aplicado a menudo, aunque no siempre, a las situaciones que se dan en los países en desarrollo o a las zonas rurales subdesarrolladas de los países industrializados.


Trasfondo del término

Un término relacionado, la tecnología intermedia, se refiere específicamente a las herramientas que cuestan más o son más sofisticadas o complejas que aquellas que se usan normalmente en los países en vías de desarrollo pero siguen siendo aún más baratas, o más accesibles, que aquellas que serían usadas en un país desarrollado. A menudo, en países en vías de desarrollo, este es un primer paso entre los criterios de "adecuación" propuestos por estos autores. De acuerdo con ellos, normalmente es "apropiado" usar sólo las tecnologías que pueden ser reparadas de forma local por los mismos usuarios.

Tecnología intermedia

"Tecnología intermedia" puede ser un sinónimo de "tecnología adecuada". Fue acuñado por E. F. Schumacher para describir aquella tecnología que era significativamente más y costosa que los métodos tradicionales, pero que permanecía todavía un orden de magnitud (diez veces) más barata que la tecnología de los países desarrollados. Los partidarios de esta tecnología argumentan que puede ser fácilmente adquirida y utilizada por la gente empobrecida, y de acuerdo a sus partidarios puede llevar a una mayor productividad a la vez que se minimizaría la dislocación social. Mucha de la tecnología intermedia puede además ser construida y puesta en servicio usando los materiales y el conocimiento locales.


Tecnologías duras y blandas

La tecnología dura consiste en "técnicas ingenieriles, estructuras físicas, y maquinaria que encuentran una necesidad definida por una comunidad, y utilizan materiales que están a mano o que son fácilmente adquiribles. Pueden ser construidas, operadas y mantenidas por las poblaciones locales a base de una muy limitada asistencia externa (p.ej. técnica, material o financiera). Normalmente se la relaciona con fines económicos".

La tecnología blanda como aquella tecnología que trata con las estructuras de la sociedad, los procesos interactivos humanos, y las técnicas de motivación. Es la estructura y el proceso para la participación social y la realización por los individuos y los grupos del análisis de las situaciones, la toma de decisiones y las habilidades para implantar lo decidido que promueven los cambios.

No necesariamente "baja" tecnología[editar]

La tecnología adecuada puede beneficiarse de las investigaciones más avanzadas, como ocurre con el filtro de trapo que se inspiró en las investigaciones sobre la propagación del cólera por el agua.

Puede usar tecnologías muy recientes - por ejemplo en áreas remotas de Nepal la Fundación Ilumina el mundo utiliza un tipo de luminarias led blancas. Estas representan una alternativa adecuada a las formas más tradicionales de iluminación ya que no causan problemas para la salud como ocurre con las lámparas de queroseno o con las hogueras, y presentan menores requerimientos energéticos y una mayor fiabilidad, lo que es necesario para lugares remotos desconectados de la red de suministro energético.

Conceptos que pretenden superar al de tecnología adecuada

Ya durante los 80 y 90 se empezaba a hablar cada vez más de tecnología social, a la par que se desarrollaba el campo de investigación llamado CTS (Estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad). Se empieza a querer dotar al término de cierta perspectiva finalista (¿tecnología adecuada para qué?).

Por otro lado, desde una perspectiva vinculada al desarrollo humano y la cooperación para el desarrollo, en el año 2001 se publicaba el Informe de Desarrollo Humano del PNUD titulado “Poner el adelanto tecnológico al servicio del desarrollo humano”.[2] En él, se pretendía también dar un sentido más finalista al uso de la tecnología en la línea de lo que entonces se entendía por desarrollo humano, concepto que ha ido cambiando con el tiempo. Esta publicación constituye el primer intento de vincular la tecnología y el desarrollo bajo el paradigma del Desarrollo Humano. En años posteriores, múltiples informes adoptan el término y lo completan.[3][4][5] Además, organizaciones como la Federación Española de Ingeniería Sin Fronteras, en colaboración con departamentos de diversas universidades como la Universidad Politécnica de Cataluña o la Universidad de Valencia, siguieron profundizando en el tema, a medida que el paradigma del Desarrollo Humano iba evolucionando. De esta manera, empezaron a cuestionar las tecnologías clasificadas intrínsecamente como apropiadas

Construcción

El adobe (incluida la variación llamada Super Adobe), la tierra embutida, el ladrillo holandés y las mazorcas pueden considerarse como tecnologías adecuadas para muchos de los países en vías de desarrollo, dado que usan materiales que son ampliamente disponibles de forma local y son relativamente baratos. Debe tenerse en cuenta el contexto local como, por ejemplo, con los ladrillos de barro que pueden no resultar duraderos en una zona de grandes lluvias (aunque para corregir esto puede utilizarse un tejado grande y la estabilización con cemento), y si los materiales no son fácilmente conseguibles, el método puede ser inadecuado. Otras formas de construcción natural pueden considerarse tecnologías adecuadas, aunque en muchos casos puede que hagan más énfasis en su sostenibilidad que en su coste o idoneidad.