Los Perdidos

Chris DiPede

Había un vez dos hermanos, Pedro y Pablo. Los niños fueron huérfanos y no estaban felices la mayor parte del tiempo. Pedro fue un niño muy fuerte con pelo rubio.Pablo fue un niño bajo quien podía usar mágica. Él podía volar. Ellos no tenían una casa, pero vivían en la calle

Un dia especial, los niños fueron en un viaje a la Ciudad Roja. Buscaban a sus padres porque tenían un foto con sus padres en la ciudad.

La ciudad estaba muy grande con muchos vendedores, periodistas, y edificios. El periodista muy famoso en la ciudad era Diego. Diego era un hombre viejo con pelo blanco. Tenía sesenta años y trabajo por mucho tiempo en la ciudad. El hombre conocía los padres de los niños. Primero en el viaje, los niños buscaron a la casa de Diego. Después del viaje largo, estaban muy cansados.

Sin embargo, al día siguiente, los niños llegaron a la casa de Diego. A la puerta, Diego habló con los niños.

 

“¿Hola chicos. Que tal?”

“Estábamos muy cansados.Queremos buscar nuestros padres, pero no sabemos dónde empezar.”

“No he visto sus padres en quince años, pero se que les gusta el bosque.”

“¡Muy bien! Gracias, Diego.”

 

Los niños estaban muy alegres y empezaron su segundo viaje con mucha energía. Cuando llegaron al bosque de miedo, hubo una tormenta grande. Estaba lloviendo mucho y Pablo no pudo usar magia porque no podía ver en la lluvia.

Pedro solamente fue a buscar comida. Mientras tanto, Pablo vio un oso grande y agresivo. El oso pensó que Pablo era comida, y los dos empezaron a luchar. En el término, Pablo fue el ganador de la lucha y el oso corrió. Pedro regresó a Pablo y los dos caminaron por el bosque.

Fue un viaje largo, pero los niños no encontraron los padres en el bosque. Cuando fue de noche, los niños durmieron en el césped al lado de los pinos. Se levantaron y empezaron su tercer viaje y viaje final.

En todos los viajes, los niños no vieron a los padres, pero estuvieron bien porque los viajes fueron divertidos. Ellos vieron muchos lugares interesantes y aprendieron una lección. Si tenían uno al otro, puedan vivir feliz para siempre como una familia.

 

Fin