simplebooklet thumbnail

nº 2 febrero 2017

En este segundo número de la revista hacemos un homenaje a un escritor poco conocido como tal aunque era muy popular como personaje, tanto que la gente le otorgó el magnífico título de "Príncipe de la Navata".

 

Muchos, sin saberlo,  los que le compraban el billete para el tren, han tenido la poesía muy cerca. Algunos hemos tenido el inmenso honor de compartir tertulia y de considerarnos amigos. Pero no es por esta proximidad que la revista le hace un homenaje, ni tampoco porque, no hace mucho, nos haya dejado sigilosamente. sino por su valor literario, por sacar del anonimato palabras que se sentían incómodas incrustadas en la textura de un papel.

 Otro compañero de tertulia y también amigo, Víctor Galán, nos ofrece un conciso y certero comentario de la persona y del escritor para mejor predisponernos a escuchar algunos de sus poemas.

Cuando Fernando Polanco entró en nuestras vidas, ya llevaba muchos años entronizado como Príncipe de La Navata. Desde su poderosa atalaya como factor de la estación, observaba entre divertido y horrorizado cómo pasaban por su taquilla y le daban palique, todo tipo de personajes de la nueva fauna que iba colonizando Galapagar y sus alrededores.

            Fernando Polanco siempre fue escritor, y no solo por lo que iba publicando, como porque era el ejemplo de personaje que cuenta historias, sobre todo relacionadas con su vida, su familia y sus amigos, pasados o presentes lindando la impudicia de forma que, para muchos, la comparación con alguno de los Panero se hizo inevitable.

            Un tipo culto y culterano, pozo sin fondo del que sacaba palabras tan hermosas como cellisca, turbias como esmegma y alguna de esclarecedor sentido como pipirigallo, personajes con sonoridades a Cavafis como Eumolpo, y sus magníficos sonetos que nos obligaban a poner en cuestión la destructora poesía de verso libre, y obligarnos a saborear poemas de sonoridades tan limpias, con ecos tan remotos que nos parecían nuevas, y si le retábamos a componer un haiku, el ronroneo de la tarde de verano permanecía en nosotros mucho tiempo después de haber escuchado tan exiguo poema.

            Fernando fue, como muchos otros amigos, compañero de la Tertulia Antonio Machado durante muchos años, pero su aspecto de acabar de llegar de paseo por la casbah de Tamanraset, y su gesto diciéndonos adiós porque tenía que coger la guagua mientras se encasquetaba su gorro de lana de colores y su mochila de tela, será único, y permanecerá en nosotros junto a muchos otros recuerdos que, sin duda, bien merecen ser guardados en privado.

Víctor Galán

El viento huele a invierno ya, y te abraza

la ternura de algún día cuando niño.

 

Se avecina el invierno,  y he preparado

la casa: chimenea, alfombras, cortinas.

La luz será desde ahora un bien escaso.

Serán las tardes largas, de silencio

por más que nos hablemos, y algo tristes.

 

                        (Ropa vieja, Diario de invierno)

No vamos a decir que es el adiós

a todo esto. Que siga, si apetece,

la farra -pero habrá que reposar

de tantos días de esfuerzo,

 

volver a puerto a lomos de algún viento

amigo. Ni mujeres ni una copa.

Nada de perder tiempo ni consciencia

si es que aún lo conservamos.

 

Terminaron las guerras con el Padre,

con un botín bien magro, y los caminos

al Oriente y a las Indias por especies

para el alma y el colgajo.

Es hora de acudir a la leñera

mientras hiela en el porche, y que repose

la vista en la despensa, el desengaño.

 

 

¿Y quién diría que no

 

a salir esta noche con cellisca

si la vida aún lo exige o la virtud,

y si no sofocara la experiencia

con su grasa el amor?

 

Ved ahora nuestros rostros cuarteados

al mediodía en la pérgola, los vinos

claros, los canapés de zanahoria,

el sol del mes de enero.

 

Como este sol mordaz de invierno fuertes

y débiles: ¡bebed! -la Primavera

insolente ya forma, pálida aún,

su alegre comitiva.

 

"El alto" (Ropa vieja, Diario de invierno) 

CALLE DE LAS AMAPOLAS (Diario de Incidencias)

A María Teresa Polanco Drake

 

 El frío de cada tarde, los nombres de cada tarde

y la embriaguez de la madrugada.

Un amigo de la infancia:

el susto de la edad en el cristal de la ventana.

Y enseguida el sol de febrero,

que es víspera de mayo, sonriendo entre las lamas.

 

 

 

 

 

Es asombroso que aún lleguen las cartas,

Y estar cada día en casa

con un libro en la mano y con un vino.

Y que pase por fin este invierno

tan largo como aquellos

de Franco, como un apagón largo.

REFUTACÓN DE NERUDA

A Cristina Iglesias

 

¿El sonido del mar? Pero si el mar

lo oye sólo un poeta que haya ido

a la playa de picnic. El mar deja

de oírse casi sin querer. Es

como si fuera una emoción -el frío cantil,

el salitre, el faro aceitoso,

el pretil y la brisa, la ola azul,

de una azul Guayaquil de humo de bar.

A Fabián, padrino y amigo

 

La vida que es, dicen, consciencia de la muerte,

con el alba, un sucio estruendo de adargas, sombras,

tambores y pezuñas en el barro. Es el sueño

de un indio mientras fuma en el chinchorro al alba.

Van reptando entre las zarzas y escombros los lagartos,

manchas de polvo en el lubricán, un humo áspero.

No había vuelto a pensar en aquellas tardes

de el Raval en junio después de un chaparrón,

el trasiego, la gente empapada

y el olor de las flores de las acacias.

No hay deberes las tardes de verano.

Dormir por la mañana y posar

la culpa arrugada en las sábanas

a la hora de almorzar. Es todo -y las Ramblas

por la tarde, con la brisa oliendo

a sudor y ámbar, la mirada brillante.

Gozarás como aquellos a los que ya al nacer

amaron todos. Que gire el cielo con sus pautas

y que la Primavera se abra paso con su olor

como señuelo: mayo será mi descendencia.

Esta tarde el sol derrama una luz de nácar,

y del oeste el sueño acude como una estrella.

  

 

Era sólo el barco del sueño reluciente

como falsa moneda en la noche del quirófano

-allí también las manos brillantes de la luz

estigia demostraban sus obras y pericia.

¿Cómo alcanzar la copia sin los brazos, y el aire?

Como un pez, sin brazos, boqueando. Ahora

nada está en el sitio apropiado: el verano

huele a alcanfor en la calle. a foto sepia, a fiambre.

¿Has oído a tu mujer hablar con la voz de un hombre

si creía estar a solas? Un hombre con disfraz,

como son las mujeres. Y tú acechas la herida

sin llegar a sonreír -yanto tendón, y la sangre.

Seguro placer el vuestro, nacidos

como yo en el remanso del verano.

Sois fruto del amor cuando helaba

y con el alba iba a llegar

el nuevo año. Habéis nacido

con el amparo de las Vírgenes

y el santo chamuscado. Os concibieron

en un mes propio de milagros.

YO QUE TRES VECES ME NEGUÉ

Dios te salve, María, llena de gracia,

fragancia del jardín del mundo:

tu olor zumbóm, no hay más misterio.

El viento ha barrido esta noche

las nubes y la luna. Una noche

estrellada y fría. Señor

es contigo, María, por más que el tiempo

haya aventado de mi agenda,

como polvo, los nombres de amantes

y de amigos. Bendita eres, María,

tú que engendraste un monstruo de espuma

de las olas, bendita eres

entre todos los hombres y mujeres.

Que la serpiente mordiequee

sus rosados talones con ahínco,

y el fruto de tu ungido seno

sea siempre bendito. Amén.

LA OLLA DE LOS GRILLOS

 

III

A Moraima

 

Hoy han brotado las yemas en el pruno. Son

dos borlas temblorosas de algodón.

 

Hoy, apenas en febrero y a media tarde,

noviembre alumbrado apenas, ya arde,

 

luciérnaga y farol, la noche de julio.

Y con julio, noviembre de nuevo y el peculio

 

del año, el nuevo otoño: en la noche

temprana de tus años no cabe un reproche.

A Marga Romero

 Y ha rozado la luna la pústula del hongo

que en su iris saprofita oblongo la caoba

 con grilletes y calinda. Como envisca el miedo.

Como brinda un mendigo, engolfado en el doblez

 del hato. O el eco, otra vez, en la siesta,

de un timbrazo. O el dolor en la noche estrellada.

 O un motín. O el rumor ácido a madrugada.

O la hebilla del viento. O el olor que ahora traigo

 de fragor y frío ovilla un pie, lo acaricio, y ella

finge que es jaqueca. El sol de invierno a raudales,

 y el enano que besó caderas y orificios

tumefacto y susurra entre las barbas: "Bullicio

de entierro. Hay tumbas para dos, Hurra!". Está

el reposos en un lecho a la sombra y aún revuelto.

 "es que se hinca la ropa" y huele a placer resuelto,

a estopa y rumba. La vida por delante

 cerré anoche el trato con la experiencia, o sea,

con el Diablo en persona y mi lascivo talante.

de "Los días"

III

 

En el jardín está el verano

cuajado de farolas amarillas

y risas y murmullos de adolescentes.

Y, entre las ramas verdes y cargadas

de los magnolios, el guño ambar del semáforo.

Y el calor, que bendice cada día

con la pereza en el balcón entoldado

-maquinaciones para hacer dinero

en un futuro próximo: el momento

que antes de morir hay reposo.

 

En apariencia, qué esfuerzo. Pero todo cuesta:

la panza de mi jefe está en la mesa,

y él se arrasca los sobacos

y luego husmea los dedos regordetes.

Es un tal Narcos, y ahora examina

mi encendedor de "Winston", de propaganda,

como un objeto extraño, un rectángulo

plateado, sin fisuras, que recuerda

la Odisea del Espacio, 2001.

En el bayú, mi estreno,

y en el vater, las imágenes de mi poesía:

un torbellino azul

y, amarilla, una flor de papel higiénico

-como la flor sagrada del incesto, roja,

y la paz blanca de la riqueza,

el torbellino de los días y los años

hasta morir, sin guerras ni catástrofes, harto.

 

todos los poemas fueron obtenidos de varias revistas de "Cuadernos para el Tren", publicación de la Tertulia Antonio Machado de Galapagar.

voz en la 2ª presentación: Víctor Galán 

voz en poemas y 1ª presentación e ilustraciones: JARomán

música: Regina Pikó (Knots), Houston Person (As time goes by), Thara Memory (Livin´for the city), Say Uncle (Never goes away) (cc,by,nc,nd)

Que el mejor patrón es el estado,

y que lo demás son vainas: blasones,

sellos, panoplias, y dos reliquias,

guardadas bajo llave, en un despacho

que en seguida fue otro cuarto,

una especie de trastero

con un chinchorro y dos ventanas al patio.

visita nuestro blog:

http://encuentrodecreadoresdegalapagar.bolgspot.com.es/