Ciencia, tecnología y poder en el mundo globalizado.

En el mundo globalizado

Ciencia, Tecnología y poder 

Kelly Ferreira - Carolina Moreno

El poder, sea estatal o privado, sigue siendo quien, en buena parte, financia la investigación científica, pero es responsabilidad del Estado invertir en la construcción de una ciencia independiente con el objetivo de alcanzar la soberanía política y económica, condiciones necesarias para lograr una nación socialmente justa.

Si se quiere hablar de ciencia y poder, entendemos que se quiere hablar de las relaciones entre la ciencia y el poder.

Para empezar, creemos que sería útil definir, por ejemplo, los ámbitos geográficos, conceptuales, institucionales, prácticos, metodológicos, desde los que se intentaría pensar en estas dos entidades y en sus relaciones.

 

La ciencia progresa en la medida en que se cuestiona a sí misma y no teme autocorregirse para lograr una mejor descripción del mundo. Es su deber amenazar al dogma, sin que estos se vean atacados por el poder.

Ciencia y poder

La ciencia es una actividad compleja, rica en peculiaridades, que es ejercida por personas que, de maneras en general muy regularizadas, son reconocidas como capaces para practicarla.

 

El poder es una capacidad para tomar decisiones. Esta capacidad puede ejercerse a niveles individuales o de grupos más o menos numerosos, pero para ser eficiente siempre requiere algún tipo de reconocimiento.

 

La financiación de la investigación                    

La interacción entre los dos

de forma directa o indirecta

El Estado

depende del 

Al poder le interesa la ciencia porque sus resultados y productos dan más poder. 

Las ideas científicas se imponen por su adecuación a los experimentos, y no por el poder de sus proponentes.

Las relaciones entre la Ciencia y el Poder suelen ser ambiguas, o peor aún contradictorias. 

Entonces las relaciones entre Ciencia y Poder se tornan relaciones peligrosas.

Pero la ciencia por su propia naturaleza es crítica, y si el poder se siente cuestionado, busca imponerse de diversas maneras. 

Galileo fue arrestado, juzgado, obligado a abjurar de sus observaciones y recluido a su casa

Galileo descubrió cráteres en la luna, manchas en el sol, y proponía que la Tierra no era el centro del universo. Razones más que suficientes para que la Santa Inquisición lo declarara hereje . 

Einstein fue atacado duramente el nazismo. Sus teorías fueron calificadas como “cochina ciencia judía”. El poder político publicó un panfleto titulado “Cien autores contra Einstein” para desacreditar sus teorías. Einstein comentaría con sorna: “…si la teoría estuviera equivocada, uno sólo hubiera bastado”. 

¿Por qué?

Porque hay un interés en la producción de algo por parte de la ciencia, pero no por su función sino por el auge que produce y más aún por que se conozca quien fue el que cubrió todos los gastos de dicha obra; lo que nos da a entender en sí que es un desinterés realmente.

Con todo lo que con lleva la ciencia en el poder, nace un interés por parte política, pero a la vez un desinterés.

 

 

La ciencia progresa en la medida en que se cuestiona a sí misma y no teme autocorregirse para lograr una mejor descripción del mundo. Es su deber amenazar al dogma, sin que estos se vean atacados por el poder.

Tecnología y poder

No es un secreto que la tecnología es poder, el poder de hacer las cosas que de otra forma no se podría.

Nuestra civilización actual es de base tecnológica. No es una civilización basado en lo filosófico o en lo religioso (claro, hay un poco de cada uno de éstos elementos y de otros más). Por eso, el que tiene el control de la tecnología es el que tiene el poder. Puede decidir que tecnología liberar o restringir, también puede decir que se investiga y que no, incluso puede decidir quién usar la tecnología y quién no.

Al principio de nuestra civilización la tecnología estaba en manos de las personas: Cualquiera podía fabricar un arado, usarlo, estudiarlo, modificarlo, enseñarle a su vecino y repetir el ciclo. Y esto del ciclo es importante, por que ese arado recibía modificaciones continuas por parte de las personas y fue mejorando poco a poco. 

Ejemplo:

Al final se tenía un objeto en que estaba invertido la creatividad de toda una cultura. Por eso en la actualidad se tiene diversas formas de arado y de arar, muchas son específicos para ciertos tipos de terreno o formas de sembrar. Con el tiempo, algunos de estos diseños desaparecieron y otros sobrevivieron, en una especie de evolución artificial de la ideas. 

El control sobre la tecnología no la tienen las personas, pero tampoco la tienen sus creadores, este poder lo tienen las empresas.

La mayoría de la patentes en US están en manos de unas pocas compañías y los derechos de autor sobre obras de propiedad intelectual es igual. La situación no es diferente en Europa, Asia o en otras partes. 

 La tecnología no está en manos de las personas: no la pueden usar libremente, no la pueden estudiar, no la pueden modificar, ni redistribuir a su vez. Ahora le tecnología está protegida por diferentes leyes de propiedad intelectual. Y esto en principio no es malo, la idea de estas leyes es que los creadores puedan vivir de sus creaciones, nada más deseable. Pero esto se ha tergiversado. 

 No están en manos de personas. Y por ello, las personas no pueden estudiar, modificar e intercambiar ésta tecnologías. Hasta es penado por la ley, en algunos casos, estudiar las tecnologías; no se puede hacer ingeniería inversa.

La web y su revolución

En agosto de 1995 Netscape  fue la compañía pionera desarrolladora durante los primeros años de vida de Internet fue la aplicación más importante e influyente.

La Web 2.0 no se refiere a la tecnología, pero hay que reconocer que ha posibilitado el movimiento social y de creatividad. 

Antes de la explosión de la Web, el círculo de personas al que podías acceder para compartir tus intereses, tus visiones de la vida o sencillamente tú hacer diario, estaba limitado al espacio físico y temporal en el que te movías, y eso hacía que tu número de interacciones sociales fuera limitado. 

La web como movimiento social

Dato curioso:

Hoy en día, seis de los diez sitios más visitados en la Web son redes sociales.

Con la emergencia de Internet y sobre todo de la Web 2.0 mediante las llamadas redes sociales, la limitación espacial física/presencial de las interacciones sociales desaparece y la temporal se hace mucho más manejable por la posibilidad de interactuar por estos medios, haciendo crecer la comunicación. 

La Web 2.0 tiene sin duda avisos de movimiento social que podríamos llamar inconsciente o no planificados:

1- Un movimiento social tiene una mínima organización: a pesar de su aparente anarquía, en las redes sociales de la Web 2.0  existen unos seguidores de lo que esta contiene, como lo son los bloggers o lo famosos youtubers. La gente a menudo forma pequeños grupos relacionados y cerrados entre sí que funcionan, sin necesitar una gran organización.

2- Un movimiento social es un colectivo no institucionalizado: la nebulosa de usuarios de la Web 2.0 constituye un colectivo con unos valores compartidos, pero sin un paraguas institucional por encima.

3- Un movimiento social debe ser de largo alcance: es difícil valorar el número de usuarios Web 2.0, pero efectivamente existen muchos más de los que se ven y tienen poder de influencia e incidencia en sus entornos sociales inmediatos. Es un fenómeno internacional que no conoce fronteras.

La Web 2.0 como movimiento creativo

De todo este reflejo de la revolución social invisible en la que el usuario tiene a su disposición las herramientas para convertirse fácilmente en productor, y sobre todo tiene a su disposición un medio de tanto alcance como es Internet, hay que aceptar que no todos reconocen a la Web 2.0 como se debería, "una amplia plataforma con la cual se puede crecer".

La Web 2.0 e Internet en general están rompiendo paradigmas de hábitos, negocios, políticas... en muchos ámbitos: prensa, industria musical, industria televisiva, industria cinematográfica, fotografía, política. En particular destaca la capacidad de la Web 2.0 para impulsar un nuevo paradigma creativo, para convertirse en el motor que necesitaba lo que algunas organizaciones, empresas, o incluso medios de comunicación, con el fin de llegar a más masas. 

Además desde el punto de vista tecnológico, sin duda alguna la capacidad de edición, presentación y distribución propiciada por todo el arsenal de la Web 2.0 reduce las barreras para la creación y la co-creación, pero también, fundamentalmente, ayuda a exponer dicha creación a un enorme público. 

El poder de las redes sociales en los moviemientos de masas y la política

Las redes sociales son un medio, el cual usamos para mover nuestras ideas o pensamientos con el fin de que otros nos apoyen y se unan a nosotros. 

Desde que las redes sociales hicieron boom hace un par de años, casi todos los aspectos de la comunicación han cambiado, no sólo los ámbitos relacionados con los medios masivos, la publicidad o la información y el entretenimiento, sino también algunas esferas del cómo convivimos con nuestros semejantes, cómo socializamos e incluso hasta cómo expresamos nuestro malestar social. 

De acuerdo con un estudio publicado por el Harmony Institute, un individuo actúa en las redes sociales movido por 4 necesidades básicas:

·         1- Como un hábito de relajación o catarsis. Por ejemplo, revisar las redes sociales durante un descanso en el trabajo.

·      

·        2-  Para satisfacer necesidades emocionales acerca de la propia percepción, es decir, para saber qué piensa su círculo social inmediato y de esa manera, construir o revalorar su imagen personal.

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 4- Para construir una base de conocimientos, ideas o aficiones y ser alimentado de forma recíproca por iguales. De esta manera, mantenemos un aprendizaje constante y reforzamos nuestra identidad en la medida que discutimos e intercambiamos información sobre nuestros gustos, aficiones o incluso, hasta nuestras posturas políticas. 

  3- Para mantener interacción social con familiares y amigos, aunque en algunos casos sólo se dé a nivel superficial. De esta manera, se mantiene en contacto y refresca sus relaciones personales.

Las propias redes sociales (de nuevo con Facebook a la cabeza) son representativas de las nuevas tendencias, como por ejemplo “el reportero” ya que no se necesita de un título para poder grabar lo que se nos apetezca y compartirlo en cualquier red social.

Si recordamos el paro agrario en Colombia, vemos que muchas personas compartieron videos en las redes sociales, primordialmente en YouTube, donde se veía todo lo que pasaba al respecto y que quizá nosotros no sabíamos porque no vivimos en las localidades donde hubo más disturbios. 

El poder de las redes sociales en los movimientos de masas, se basa principalmente, en características que unen pensamientos, pero ¿Cómo se logra esto?, sencillo, estamos en la era donde la mayor parte de las personas tienen acceso a estas plataformas, lo que hace una conexión entre todas. Pero en sí estos movimientos lo realizan personas líderes que por medio de las redes sociales se dan a conocer con el fin de que más se unan a ellos y lograr un objetivo.

En secciones anteriores hablábamos de lo youtubers, como estos consiguen tantos seguidores gracias al medio que usan (las redes sociales), consiguiendo ser conocidos y de cierta forma poder sobre sus seguidores, ya que pueden convencerlos de usar una marca específica o vestir como ellos.

El poder de las redes sociales en la política ya es bastante, porque si bien sabemos, ahora gran parte de las campañas políticas se realizan por este medio, ya que es claro que al ver que la mayoría de las personas, tienen cuentas en Facebook, Twitter entre otras, se puede hacer más asequible a ellas por ahí. Lo que hace que seamos nosotros los mismos usuarios quienes hagamos sus campañas, compartiéndolas en cada una de estas redes, logrando que más gente “se nos una” pero en realidad, solo les conseguimos más votos a dueños de estas campañas electorales.

Pero las redes sociales se relaciona con todo tipo de movimientos, como por ejemplo: los políticos.

Los políticos tienen tan claro el poder de las redes sociales en la política, que aprovechan cualquier situación para darse a conocer, causando polémica.

Un ejemplo claro y evidente es el del candidato a la presidencia Donald Trump, quien de otra forma llega a las pantallas de nuestros celulares, iPod, computadores etc. Así como él, muchos de los políticos solo quieren ser vistos y conocidos por todos.