Alicia Alonso
Cada día me levantó y pienso solo en vivir
13 de septiembre de 2013
La legendaria bailarina ha vuelto a España
al frente del Ballet Nacional de Cuba, de
gira por nuestro país.
Alicia Alonso es una mujer asombrosa. Con no-
venta y dos años, sigue impertérrita llevando las
riendas del Ballet Nacional de Cuba, que ella
misma fundó hace más de medio siglo. Y si para
acompañarlo hay que viajar a España, no duda
en embarcarse en un avión y cruzar el océano. Y
si al llegar hay que atender a los periodistas, sin
apenas dormir y descansar, ella está dispuesta.
Cansada, con los reflejos y el oido algo velados,
pero con la firmeza y determinación habituales.
Mantiene intactos el perfil digno y altivo, las manos arbóreas y la mente lúcida e inteligente.
«Tengo todavía tres ballets por estrenar», dice Alicia Alonso, satisfecha de su proeza. «¿Se le-
vanta entonces cada día pensando en crear algo nuevo?», le pregunto. «No. ¿Usted sabe en qué
me pienso todas las mañanas al levantarme?... En vivir. Me gusta mucho la vida, y creo que soy
útil en la vida; eso me da un estímulo muy grande para seguir viviendo. Física y mentalmente,
el ser humano tiene tendencia con los años a cansarse y a huir de la realidad; a querer descan-
sar. ¡No! Todo aquel que tenga algo que ofrecer a los demás seres humanos no puede de ningu-
na manera descansar. Nos debemos a los demás». La vida de Alicia Alonso es la danza. «No
concibo la vida sin ella. Y tener algo que ofrecer, poder compartir mis conocimientos, mi expe-
riencia y mis enseñanzas, le da un sentido a mi vida, me hace sentir que soy necesaria. Y eso es
mi razón de vivir».
Se le presenta por delante una nutrida agenda en los próximos días: la gira de la compañía por
España, con la recepción del premio Atahjualpa del Cioppo en el festival iberoamericano de
teatro de Cádiz; un homenaje en Sevilla el 2 de noviembre, y la presentación del libro «Alicia
Alonso o la eternidad de Giselle», que ha escrito Mayda Bustamante al cumplirse setenta años
Alicia Alonso ha interpretado los principales
papeles del repertorio clásico. «De todos los
personajes he aprendido, con todos me enri-
quezco. Lo hago también cuando se los ense-
ño a los demás. Es esa cosa linda que me ali-
menta como bailarina y como mujer. Entre
Giselle y Carmen, por ejemplo, hay muchas
diferencias. Giselle es el romanticismo puro,
mientas que Carmen es realismo absoluto. Lo
opuesto». Pero Carmen, reconoce al fin, «es
especial para mí. Me recuerda a mi niñez,
cuando estudiaba baile español. Yo siempre
he tratado de bailar de manera sensual, y
Carmen me permitía mostrar a esa mujer».
Se le presenta por delante una nutrida agenda
en los próximos días: la gira de la compañía
por España, con la recepción del premio
Atahjualpa del Cioppo en el festival iberoa-
mericano de teatro de Cádiz; un homenaje en
Sevilla el 2 de noviembre, y la presentación
del libro «Alicia Alonso o la eternidad de Gi-
selle», que ha escrito Mayda Bustamante al
cumplirse setenta años de la primera ocasión
en que encarnó el que habría de ser su más
emblemático papel. Fue en el antiguo Metro-
politan de Nueva York, en el año 1943.
Alicia Alonso ha interpretado los principales
papeles del repertorio clásico. «De todos los
personajes he aprendido, con todos me enri-
quezco. Lo hago también cuando se los ense-
ño a los demás. Es esa cosa linda que me ali-
menta como bailarina y como mujer. Entre
Giselle y Carmen, por ejemplo, hay muchas
diferencias. Giselle es el romanticismo puro,
mientas que Carmen es realismo absoluto. Lo
opuesto». Pero Carmen, reconoce al fin, «es
especial para mí. Me recuerda a mi niñez,
cuando estudiaba baile español. Yo siempre
he tratado de bailar de manera sensual, y
Territorio Danza 2016: danza
entre generaciones
En la madrileña sala Cuarta Pared, entre el 31 de
octubre y el 19 de noviembre
La 13ª edición de Territorio Danza, ciclo de danza
de la madrileña sala Cuarta Pared, presentará
entre el 31 de octubre y el 19 de noviembre obras
de creadores consagrados junto con piezas vi-
suales de una nueva generación de coreógrafos.
Carmen Werner y Camille Hanson son las crea-
doras que marcarán sobre la escena su larga tra-
yectoria profesional en el mundo de la danza con-
temporánea. Luz Arcas e Igor Calonge, una ge-
neración de artistas emergentes, muestran al es-
pectador la frescura de sus coreografías a la par
que la proyección formal y técnica de las que es-
tán compuestas. Asier Zabaleta pone el punto
medio entre generaciones y presenta un espec-
A la Conquista de la Gran
Manzana
GUADALAJARA, JALISCO (10/OCT/2016).- Gracie-
la Marisol Morales, de 24 años, es una tapatía que
reside en Nueva York desde el 2013.
Es bailarina profesional de danza moderna certifi-
cada por la escuela Alvin Ailey donde también es
asistente de docencia. Es miembro de dos compa-
ñías de danza contemporánea Forza Malizia
Dance Company y Mollét Contemporary Ballet
también forma parte del grupo selectivo Merce
Cunningham Repertory Workshops. Actualmente
está en el proceso de solicitud para una Visa de
Artista, pues quiere seguir desarrollándose en las
artes escénicas de Estados Unidos y también ex-
plorar en otras latitudes.
Actualidad
Valentino: Danza de delicadeza
Fueron las notas de Philip Glass interpretadas en vivo en un grand piano lo
que hizo de la delicada danza de Valentino algo excepcional?
A medida que cada modelo se movía grácilmente adelante con las espaldas
rectas y el cuerpo en posición de bailarina llevando
un vestido simple de color neutro, pareció que em-
pezaba a contarse una historia.
Eran ballerinas viviendo su oficio, adecuadas y
suaves en piezas iluminadas por la luz, o dirigién-
dose a casa del teatro vistiendo grandes suéteres
corrugados y chispeantes vestidos.
“Queríamos vivir juntos un momento – no se trata
solo de un objeto”, afirmó Maria Grazia Chiuri,
mientras su compañero de diseño Pierpaolo Piccio-
li agregaba: “Si la moda es cultura, no va solo de
ropa, tenemos que expresar emociones en las pie-
zas”.
En el backstage, Giancarlo Giammetti, el socio original de Valentino Garava-
ni, abrazó al dúo diciéndoles en italiano: “incredibile”. Mientras, Dakota
Fanning, en un iluminado vestido de hada con un dragón bordado expresa-
ba que todos se sentían: “tan emocionados”.
¿Pudo realmente existir un sentimiento tan profundo hacia la ropa en el pe-
núltimo día de las cinco semanas internacionales de desfiles de moda?
La habilidad del dúo de Valentino radica en tomar un tema esta vez la his-
toria de la expresividad en la danza moderna- y plasmar su espíritu en
prendas delicadas y que nunca parecen vestuario teatral.
El desfile abrió con sastrería en negro un elegante abrigo o un vestido
simple, con escote retrato y botas negras utilitarias. Nuestra bailarina (o
cualquier mujer moderna) sale a trabajar. Para ella, el cambio de working
girl a ballerina fue lento. Primero salió en una falda holgada con incrusta-
ciones de cristal, o una falda recta y simple con una camiseta blanca col-
gando suelta bajo una chaqueta recortada.
Luego, mientras la música cambiaba de Phillip Glass a John Cage, un vesti-
do se transformó en un tutú negro o de una túnica neutra cayendo del bus-
to suave al dobladillo suelto. Esa fue la señal para llevar zapatos con lazos
de zapatillas de ballet.
El movimiento hacia una realidad mejorada fue tan orgánico que en un ins-
tante un abrigo de fur neutro apareció estampado como si los Ballet Russes
hubieran pactado con el Constructi-
vismo ruso. Entonces, mágicamente,
el tono amarillo del sol brilló desde
un vestido de terciopelo.
Pero lejos de convertirse en un desfi-
le de fantasía, siguió un abrigo o
una falda combinada con un tupido
suéter. Tiempo de regresar a casa.
Este gentil movimiento entre reali-
dad y realismo fue tan delicado co-
mo las prendas hechas en la tradi-
ción de los inimitables estudios ro-
manos de Valentino. Una capa de fur
a cuadros pastel o un delicado vesti-
do con plumas en tono crema los
dos fueron un ejemplo de artesanía
tocada por la magia del arte.
Un tema muy discutido donde hay personas que pien-
san que la danza es considerada una profesión como
otra cualquiera, y otras que piensan que es un simple
hobby que no puede ser considerado profesión. En
esta entrada vamos a tratar este tema de forma deta-
llada con imágenes y vídeos. Para muchas personas,
la danza es un arte, una forma de expresar sentimien-
tos, de evadirse de los problemas que rodean a la so-
ciedad. Sin embargo para otros, la danza es un simple
hobby donde sólo se baila para pasar el rato y pasarlo
bien, no lo consideran una profesión para vivir de
ella. Sinceramente, según como se mire, la danza
puede ser una gran profesión como otra cualquiera y
podemos ver que hay muchos conservatorios y acade-
mias de danza para poder prepararse y formarse para
llegar a ser un gran bailarín. Personalmente, tengo
amigos y conocidos que viven prácticamente de la
danza, por lo tanto para mí, la danza sí es considerada
una profesión como otra cualquiera. Aunque no lo
parezca, para trabajar de ello hay que estudiar y pre-
pararse, no es simplemente poner música y hacer lo
primero que se te venga a la cabeza. Hay que saber
cuántos tipos de baile hay, cuáles son sus pasos técni-
cos, cómo hay que actuar ante un público. No es fácil
hacerlo.Es verdad, que es muy complicado vivir de la
danza, y mucho más en esta época de crisis que esta-
mos viviendo. Pero si se trabaja y se pone empeño,
He tenido muchas experiencias en este mundo del bai-
le, ya que, hace tiempo fui bailarina durante muchos
años. No es fácil colocarse delante de un amplio públi-
co y bailar aquella coreografía que tuvieras preparada.
Para hacerlo tienes que tener una buena memoria co-
reográfica, que no todo el mundo la tiene. Tienes que
tener el sentido del oído muy desarrollado, para poder
así escuchar la música e ir al mismo ritmo.Por eso,
esas personas que dicen que la danza es lo que utilizan
las personas para pasar el rato y hacer un poco de de-
porte, es porque no saben lo que hay dentro de ella.
Porque no saben ver realmente lo que significa.He vis-
to a personas, a lo largo de mi pequeña trayectoria co-
mo bailarina, llorar de emoción al ver una coreografía,
llorar con su música y con sus pasos. He visto al pro-
pio bailarín llorar de emoción en el momento en que
está en el escenario bailando.Miles de cosas como esas
te hacen pensar que la danza es algo con lo que se pue-
de vivir perfectamente. Toda aquella persona que es
buena en lo que hace, que le gusta lo que hace y que
disfruta al máximo haciéndolo tiene derecho a vivir de
ello sin ser criticado por los demás.¿Por qué un futbo-
lista puede vivir de ello? ¿O un jugador de baloncesto?
¿Por qué todos los deportistas pueden vivir de ello y
los bailarines no? Que yo sepa, la danza es considerada
un deporte como otro cualquiera, y si un futbolista de
la talla de Andrés Iniesta o Cristiano Ronaldo puede
vivir en perfectas condiciones del futbol, ¿por qué un
bailarín no? —Mariana Jimenez
La danza como forma de vida.
México, país con mucho que ofrecer y
más receptivo: Raúl Tamez
México - México tiene mucho qué ofrecer, cada vez hay más apertura a la diver-
sidad, por lo que no tiene sentido regresiones, eso ha hecho daño a la identi-
dad, afirmó el bailarín, coreógrafo y director mexicano Raúl Tamez, Premio Na-
cional de Danza Guillermo Arriaga 2016.
En entrevista con Notimex, Tamez, quien estudia una maestría en danza en la
Universidad de Liverpool Campus España, dijo que una vez que ha habido un
significativo avance para la comunidad de la diversidad sexual no debe haber
doble moral en sectores de la sociedad.
"Pero como hemos visto, la realidad no está como para bajar la guardia. México
es un país que amas y odias, lo que detestamos normalmente tiene que ver con
mentalidades achicadas y concretas", expresó el ganador del Premio Nacional
de Danza Guillermo Arriaga por su obra "El mágico teatro de la muerte".
"Al menos el mundo gay existe ya en el imaginario (de la sociedad). Se han ga-
nado espacios y libertad, pero aún falta llegar al final de un camino que genera-
ciones han labrado", abundó.
Subrayó que para llegar a ser una sociedad más receptiva se necesita una vi-
sión civilizada, tolerante y progresista; resarcir el arrastre de ignorancia con
que se carga, y anotó que en temas que tienen que ver con la comunidad de la
diversidad sexual "estamos rodeados de mitos y paranoia".
Comentó que discriminación existe en todo el mundo, pero recordó que el mun-
do vive en el siglo XXI y ya no se trata de si la sociedad está preparada o no para
ser más receptiva.
Raúl Tamez ha estudiado danza en México, Canadá, Holanda y actualmente en
España. Ha trabajado con repertorio de reconocidos coreógrafos como Jiry
Kilyan, Sidi Larbi Cherkahui, Alexander Eckman, Nacho Duato, Ohad Naharin y
Rafael Bonachela.
En México ha sido miembro
del Centro de Producción de
Danza Contemporánea
(Ceprodac) y ha bailado para
coreógrafos de la talla de Ta-
nia Pérez-Salas, Alicia Sán-
chez, Jessica Sandoval y Jai-
me Camarena.
Cultura de México tomara
Nueva York.
La edición número 13 del Festival Celebrate Mexico
Now, que se ha consolidado como el más importan-
te foro de la cultura, el arte y el pensamiento con-
temporáneo de ese país que se organiza en Nueva
York, iniciará el próximo 24 de octubre. Promotores
culturales anunciaron que el festival, programado
del 24 al 30 de octubre, contará este año con es-
pectáculos de música, fotografía, danza y cine, ade-
más de una conversación sobre periodismo mexi-
cano y una muestra gastronómica. El platillo princi-
pal será la presentación del grupo Mexrrissey, que
encabezado por el mexicano Camilo Lara ha logrado
fusionar con éxito las canciones de Morrissey, ex
cantante de la legendaria banda The Smiths, con
cumbias, mariachi y otros ritmos latinos.
La Compañía Nacional de Danza
presenta en México el ballet "Don
Quijote"
La Compañía Nacional de Danza de España presentó hoy
en el Festival Internacional Cervantino (FIC), en Guanajuato,
"Don Quijote Suite", un ballet lleno de color en el que los
pasos van acompañados a golpe de abanico.
Lejos de quedar en el terreno de lo clásico, el ballet se pre-
senta como parte de un programa doble también configura-
do por "Minus 16", una pieza de danza contemporánea con
el que encima del escenario del Auditorio del Estado se vive
Entrevista con Amar Lammar, bailarina
mexicana internacional de danza árabe
Por Giselle Habibi
Amar es una de las pocas mexicanas que ha trabajado como bailarina profesional
de danza árabe en Oriente Medio. Pese a ser muy joven, tiene mucha experiencia,
puesto que desde adolescente trabajaba para el resturante libanés “Adonis” de
Polanco.
Actualmente Amar trabaja en países de Oriente Medio como Emiratos Árabes
Unidos, Siria, Líbano y Bahrein en hoteles de lujo y restaurantes como Le Meri-
dien Syria y Atlantis Dubai, Dubai Marine Beach Resort, Millennium Hotel Abu Dhabi, Mawal Bustan Rutana y
Umm Al Quwain Beach Hotel, por mencionar algunos.
Para conocer sus experiencias como bailarina profesional, decidí entrevistar a esta artista llena de energía, cuyo
nombre real es Elka Elisa Albarrán Molina .
¿Recuerdas la primera vez que escuchaste música árabe, Amar? ¿Dónde fue? La primera vez que escuché musica
árabe fué Cheb Khaled, el cantante argelino. Fue en el salón de clases de mi maestra de danza áfricana, Leticia Mar-
tínez. Ella quería montar una coreografía con la famosa canción “Didi”.
¿Cuál fue la primera bailarina profesional de danza del vientre que viste? ¿Qué impresión causó en ti? La primera
que vi en video fue Nour Said, y me pareció encantadora y sensual.
Me parece que cuando practicabas la danza oriental en tu casa no utilizabas en el espejo, sino que te concentrabas en
sentir la música e interpretarla, ¿es así? Pues sí, nunca practiqué con espejo y los primeros años tampoco enseñé con
espejo, ya que a veces creo el espejo es una distracción.
¿Cuál fue tu mayor reto durante el tiempo que te presentaste en el Adonis de México? Pues cuando estuve en Ado-
nis, en realidad no pensé mucho en retos, era una niña. Entré a los 14 años a trabajar ahí. Sólo pensaba en bailar. El
reto fue bailar a la noche y llegar al 3er grado de secundaria y cursar las materias sin dormirme en clases.
¿Cuánto tiempo suele durar tu espectáculo, y qué movimiento, elemento o destreza es la que más llama la atención a
la clientela árabe? ¿Cómo es el público de los países árabes de centro nocturno?
Los shows duran una hora normalmente. La clientela árabe adora disfrutar con la bailarina, no como en países occi-
dentales donde es más como un recital donde la gente aplaude al final y mantiene una postura serena durante el
show. Acá la gente se desvive con la música…¡eso da mucha energía! Sobre los pasos o destrezas, les encanta la
“caída turca” y el “split”
¿Actualmente, cuál es la parte que más disfrutas de tu show? ¡Pues todo! No hay parte que no me guste. Claro que a
veces tienes mas ánimo para una cosa que para otra, pero todo lo disfruto.
¿Cuál es la parte más exigente de tu carrera como bailarina profesional? Creo que la parte más difícil es dar un show
diario con la misma frescura como si fuera el primero, y mantenerte saludable. Si te desgarras algún músculo, tienes
gripe, jaqueca o dolor menstrual, igual tienes que salir a escena. ¡No hay pero que valga!.
En tus viajes por motivos de trabajo has tenido la oportunidad de presentarte en muchos países. ¿Podrías ennumerar-
los? Emiratos Árabes, India, Bahrein, Siria y Holanda.
¿Cuál es tu país árabe predilecto y por qué? He visitado muchos países árabes pero casi siempre estoy en algún emira-
to. Me gusta por seguridad y estabilidad. Ahora si buscas algo mas étnico creo que Marruecos es mejor opción. A mí
todo me gusta, y de todo aprendo a tomarle el lado bueno.
¿Cuál es tu ciudad favorita de la India? Pues debería decir Rajastán, más concretamente Jaipur. Es una ciudad mágica,
en realidad todas las ciudades tienen su magia, yo paso más tiempo en Nueva Delhi, por ser la capital.
¿Has notado algún cambio en la actitud de la población de los países en los que bailas a raíz de las revueltas que co-
menzaron a principios de este año”? El trabajo bajó mucho, las revueltas aunadas a la crisis global han hecho que la
gente salga menos y por ende gaste menos. Emiratos es uno de los pocos países que no compartió estas rebeliones,
pero colegas que estaban en Túnez y Siria quedaron atrapadas por un buen tiempo sin poderse comunicar con sus fa-
miliares.
¿Qué es lo que más te gusta de la cultura árabe? Lo que más me gusta es su arte plástico, pinturas, caligrafía, alfarería,
arquitectura y, por supuesto, su música y danza.
¿Y lo que menos? Lo que menos me gusta es la doble moral que manejan entre lo bueno “halal” y el pecado “haram“,
ya que yo como bailarina me veo afectada por esto.
¿Qué sientes al bailar? Uf pues no se como decirlo, así que lo diré como lo expresan los arabes “TARAB” !!!: el éxta-
sis,el embeleso que da la música y que da electricidad en todo mi cuerpo.
(En la cultura árabe, el concepto de tarab explica la fusión entre la música y la transformación emocional que se pro-
duce en quien la escucha)
¿Cuáles son tus tres piezas favoritas de la música árabe? Bueno, es muy difícil, pero de las que más me gustan son
“Daret el Ayam”, “Mowaud” y “Sawaha galbi”.
¿Qué instrumento prefieres interpretar en un taqsim? Los taqaxim no son mi fuerte, haha. Creo tengo mucha energía, y
las partes muy lentas o tranquilas, sobretodo si se extienden demasiado, no son lo mío. Pero creo que el kanoun
(qanun) ¡da un sonido exquisito! Casi imposible no bailarlo.
¿Cuál es tu mayor satisfacción profesional hasta ahora? Mi mayor satisfacción hoy en día es ver que a veces los sue-
ños se cumplen. Siempre quise viajar, bailar “con los que saben”, como solía decir cuando era niña. Con un montón de
músicos y bajar de un camello…y sucedió. Sucedió aunque mucha gente me auguraba que de Adonis no pasaría, ¡que
después de eso ya no había más! Y creo que sí lo había ¿o no? hehe
¿A dónde quisieras llegar con la danza? A muchos países más, pero también quisiera fomentar la unión de nuestro
gremio en México y hacer algo grande, una compañía de belly dancers mexicanas a nivel mundial.
Festival Danzalborde celebra sus 15 años en gran-
de a lo largo del territorio nacional
Entre el 19 de octubre y el 9 de noviembre, se realizará el Festival de Danza
Contemporánea más importante del país con obras de sala, intervenciones ur-
Punto de partida: Coyhaique
Uno de los grandes aciertos del Festival se relaciona también
con la integración del territorio y el ejercicio de la danza en
los lugares más lejanos, este año el Festival arranca en
Coyhaique con la coreógrafa y docente catalana Roser López
Espinosa y su pieza “Lowland”.
Es muy bonito también ver que las personas somos muy pare-
cidas, en todas partes del mundo y que nos mueven sensacio-
nes y emociones muy parecidas. La pieza tiene muy buen reci-
bimiento, y la gente se emociona", sostiene.
" Tenemos la ilusión que el público venga a compartir ese via-
je, con nosotros en el teatro, y que se emocionen y vibren con
nosotros, y que les despierte las ganas de ir tras sus deseos de
imaginar y llegar a puntos de ilusión y curiosidad importan-
tes y bonitos. En Lowland verán partes hechas con mucha
precisión, que sugieren el batir de las alas de las aves, es una
puesta en escena muy nítida, y la danza es muy física y habla
por sí misma. Y el público verá momento de mucho magnetis-
mo, u otros animales y otros de cansancio y donde lo vence-
mos y seguimos volando. Estamos muy contentos y espera-
mos que disfruten mucho.”
Este es un espectáculo de danza que versa sobre el deseo de
volar, parte de la fascinación de las migraciones de las aves y es un
acercamiento físico a través del movimiento y el trabajo en equipo
sobre esos viajes y odiseas que hacen las aves dos veces al año.
Apertura al Valparaíso
Se refiere a Árboles como “un ejercicio sobre el
deseo de permanencia, invirtiendo el espacio y
el tiempo y cuestionando el tiempo. Incluso
¿cuánto el cuerpo aguanta?. El trabajo surge
como deseo de enraizamiento en la ciudad, don-
de personas vestidas con un mismo traje, habi-
tan en espacios de paso. Allí se contraponen al
flujo del movimiento…”
La propuesta de realizar la performance
“Árboles”, busca extender la discusión sobre la
permanencia, al permitir que los artistas locales
dejen huellas no sólo en el paisaje urbano, sino
también en sus propios cuerpos. Para esto, se
realizará un taller con artistas locales, con el fin
de que puedan realizar la performance y discu-
tir las prácticas y propuestas de danza en espa-
cios no convencionales.
Danza, film y nuevas tecnologías en el
mundo del marketing y la comunicación
Por Eva Martz, febrero 2016
Los objetivos básicos de un plan de marketing per-
siguen incrementar el nivel de notoriedad de un
producto o de una marca. A menudo, cuando habla-
mos de acciones de marketing y comunicación pen-
samos en aquellas destinadas a captar nuevos clien-
tes o consumidores, lo cierto es que habitualmente
los mayores presupuestos se destinan a ello.
Es incesante el flujo de nuevas herramientas que
nos permitan captar, fidelizar y posicionar el públi-
co objetivo. En los productos comerciales tangibles
la importancia parte de las necesidades de las perso-
nas, de la relación producto - consumidor.
¿Qué es lo que convierte a la danza en un poderoso
valor para un plan de marketing? Los espectadores
depositan sentimiento o inquietud en la obra que
contemplan. La curiosidad contemplativa favorece
la efectividad comunicativa cuando el lenguaje que
empleamos parte del movimiento del cuerpo. La
transferencia de emociones y deseos es veloz y la
atención sobre el mensaje directa y duradera.
La danza es un arte vivo por naturaleza. Como len-
guaje, se convierte en un recurso de incalculable
valor frente a la cámara.
Atendiendo a esta cuestión, Eva Martz, directora
artística de ACDN Productions, ex miembro de Cir-
que du Soleil y actual Associate head of dance de
IABarcelona nos acerca uno de sus últimos trabajos
donde la danza se convierte en protagonista frente a
la cámara.
El anuncio de Oysho, conocido como “A beautiful
film about love”, nos transporta al mundo del arte
en movimiento, filmado en Barcelona y dirigido por
Alexander Tregón. Las imágenes cuentan una histo-
ria de amor y moda interpretado por los miembros
de Martz Contemporary Dance Company, con mú-
sica de Nils Frahm & Anne Müller. Al sonido de
Sentimientos dentro del baile
A traves de los años se ha generado una especie de arte que ha
evolucionado al mundo, se trata de un arte que se puede aplicar
de la forma en que tu desees, se trata de la danza, la danza trata
de involucrar las tradiciones del pasado con las del presente y se
va dividiendo en ciertos tipos de danza lo cual mas que un arte se
podria llamar como un estilo de vida. Para mi la danza es una for-
ma de expresión, que cualquiera persona puede experimentar, da
igual si sabes o no bailar, solo sientes la música y te dejas llevar
hasta cansarte, estés enfadado, alegre, triste, lo único que tienes
que hacer para desahogarte o demostrar tus sentimientos...es
bailar.
Un universo hecho de sueños, pasión y sudor corporal se agita tras los cochambrosos muros del nú-
mero 7 de la calle Petites Ecuries de París. A imagen de este barrio multiétnico de la capital francesa,
el estudio de danza de Blanca Li (Granada, 1964) lleva el mestizaje en la sangre. La ecléctica bailarina
y coreógrafa me recibe durante la pausa del almuerzo en medio de un bullicioso ir y venir de danzari-
nas y colaboradores. Mientras engulle un cuenco de potaje de garbanzos casero -¿tiempo para coci-
nar? "Lo hice anoche, tengo que organizarme, ¡como todas!"-, Blanca se desdobla. Como si fuera lo
más natural del mundo, responde a mis preguntas al tiempo que se ocupa del vestuario que llevarán
sus chicas en el concierto de esa misma noche -de gira en París, Beyoncé llamó ayer con un encargo
de urgencia para su telonero- y atiende a sus dos hijos, de 8 y 6 años. Los miércoles -día sin cole en la
primaria francesa- corretean por las instalaciones con la camiseta del Barça. "Ya ves, les gusta el fút-
bol. En casa del herrero...", bromea.
Blanca consigue vivir a mil por hora sin agobiarse. Todo un arte. ¿El secreto? Tablas, muchas tablas,
dentro y fuera de los escenarios, adquiridas desde su más tierna edad. "De pequeñita ya quería bai-
lar. Conseguí que mi madre me llevara a clases de danza, pero solo duró un mes. Mis hermanas que-
rían hacer lo mismo, y eso era inviable, económicamente y a nivel de organización", relata. Las cosas
no eran fáciles en casa de los Gutiérrez, apellido de nacimiento que Blanca cambió por el de su mari-
do, Etienne Li, matemático franco-coreano y alma económica y tecnológica de la compañía.
"Gutiérrez cuesta mucho de pronunciar en otros idiomas", argumenta.
"La danza aporta esperanza en estos momentos tan duros. Un poco de belleza y alegría
ayuda a ofrecer otra imagen, más positiva, del mundo. Lo vivo en directo, en la reacción del
público: mucha gente viene a darme las gracias por sacarles de su opresiva rutina cotidiana", explica
Blanca, que dirige una de las pocas compañías independientes que consigue autofinanciarse. "Nunca
he recibido una subvención", confirma al tiempo que rinde homenaje al talento de Etienne para cua-
drar las cuentas: "Es una heroicidad, teniendo en cuenta que en algunos momentos hemos tenido ca-
si cien personas trabajando y que no es un arte de masas. Casi nunca hay medios para la danza".
Aunque a juzgar por el éxito que tuvo Li en la fiesta de la danza celebrada el pasado año en el Grand
Palais de París, quizá esté en fase de dejar de serlo. El próximo mes de septiembre la ciudad repetirá
la experiencia.
En estos 20 años, la granadina se ha esforzado por hacer accesible una disciplina tachada muchas
veces de elitista. A su juicio, la danza contemporánea debe estar en contacto con el mundo real. "La
exigencia artística no impide ser popular, al contrario", sostiene. Su autenticidad, y su capacidad pa-
ra combinar 'glamour' con sencillez, clasicismo con modernidad, la han llevado más allá de las fron-
teras de su compañía. Solicitada en los cuatro continentes, Blanca ha coreografiado los últimos ví-
deos de Beyoncé y Daft Punk. Lily Allen, Kylie Minogue e incluso Paul McCartney han recurrido a sus
dotes para convertir el movimiento en magia. Paralelamente, las producciones operísticas más pres-
tigiosas le encargan coreografías, desde la Ópera de París hasta la Metropolitan Opera de Nueva
York, pasando por la dirección del ballet de Berlín en la Komische Oper.
La publicidad ha llamado también a su puerta. Firmas como Perrier, Gap, Lancôme, Prada y Jean-
Paul Gaultier han confiado en su instinto para poner el cuerpo en escena. Y Gaultier, Stella McCart-
ney o Hermès han pensado en ella a la hora de incorporar la danza a sus desfiles de alta costura.
Blanca Li
El mundo a sus pies
Critican a Kendall Jenner por
jugar al ballet
Ciudad de México.- Kendall Jenner suele dar de
qué hablar gracias a los millones de likes que sus
fotos reciben en Instagram o por su trabajo como
modelo que la ha llevado a caminar en importantes
pasarelas del mundo y aparecer en portadas de re-
conocidas revistas. Pero en esta ocasión, una de las
hermanas Kardashian-Jenner puso el mundo de la
danza en su contra luego de que la edición españo-
la de la revista Vogue publicara un video en el que
Kendall aparece “jugando” al ballet. En el video,
Jenner aparece con un tutú, calentadores y zapati-
llas de ballet corriendo en círculos o simulando que
baila, haciendo parecer a esta danza como algo fácil
y cosa de niños.
Lo que no se puede ver
Bailar hace que cada célula de mi cuerpo vibre. Como artistas tenemos la responsabilidad
de sentir el doble que una persona normal, la felicidad es sencilla de sobrellevar pues no
cuesta estar doblemente feliz, pero ¿y la tristeza? Nadie nos advierte lo difícil que es cargar
el doble de amargura, de las pocas ganas de levantar la mirada y seguir adelante. Hoy
me doy cuenta que un artista debe aceptar esta condición, abrazarla y dejarse consumir
pues de esos momentos surgen terribles, bellas, amargas, hermosas danzas...
Apoyan con 'power suit'
170 bailarines a Hillary
Clinton
La danza de los pantalones con la que 170
bailarines homenajearon en la calle a Hillary
Clinton
Sin pancartas ni arengas políticas, solo vis-
tiendo el tradicional 'power suit' de un solo
tono de la candidata, estos bailarines dejaron
claro que no solo bailando también se hacen
campañas políticas, sino que el estilo de la
demócrata ya se convierte en un ícono.
Un grupo de bailarines comandados espontá-
neamente por los coreógrafos neoyorquinos
Celia Rowlson-Hall y Crishon Landers con-
gregaron a través de las redes a más de 170
bailarines que sin conocerse y llegando de
lugares tan disímiles como Toronto se dieron
cita en Union Square, en Nueva York.
El propósito solo uno: bailar la pegajosa
‘Can’t Stop the Feeling’, de Justin Timberlake
vestidos todos como Hillary Clinton, con tra-
jes unicolores de saco y pantalón.
Siete Cosas que no sabías de la danza
Los bailarines también entrenan mentalmente
Hace unos años, un equipo de investigadores de la University
College London (UCL), en Reino Unido, descubrió que en
nuestro cerebro existe un "sistema espejo" que responde de
forma diferente cuando vemos a un bailarín hacer una pirueta
según estemos entrenados o no para ejecutar ese movimien-
to. Las neuronas que lo forman están "afinadas" para el re-
pertorio de movimientos propio de cada individuo. Una de las
principales conclusiones del hallazgo, según sus autores, es
que atletas y bailarines podrían continuar entrenando mental-
mente cuando sufren una lesión física.
Los genes de la danza
Tras analizar el código genético de distintos profesionales de
la danza, en la Universidad Hebrea de Jerusalén han encontrado diferencias importan-
tes en dos genes: el gen encargado de codificar el transportador de la serotonina, un
neurotransmisor que entre otras cosas contribuye a la experiencia espiritual, y un re-
ceptor de la hormona arginina-
Los genes de la danza
Tras analizar el código genético de distintos profesionales de la danza, en la Universi-
dad Hebrea de Jerusalén han encontrado diferencias importantes en dos genes: el
gen encargado de codificar el transportador de la serotonina, un neurotransmisor que
entre otras cosas contribuye a la experiencia espiritual, y un receptor de la hormona
arginina-vasopresina, que según estudios recientes modula nuestra capacidad de co-
municación social. "Ambos son genes vinculados al aspecto emocional del baile" pun-
tualiza Richard Ebstein, coautor del estudio.
Inteligencia relacionada con el movimiento corporal
Junto a la inteligencia lingüística, la musical, la lógica/matemática, la espacial, la intra-
personal, la interpersonal o la espiritual existe una inteligencia corporal o cinestésica,
que puede definirse como la habilidad para controlar los propios movimientos corpora-
les y manipular objetos con cierta maña. Este tipo de inteligencia, según Howard Gard-
ner, es la que está detrás de la capacidad del bailarín para "ver-y-hacer", transforman-
do una imagen visual dinámica o ciertas órdenes sonoras en una acción física.
Bailar samba debería formar parte del entrenamiento de los futbolistas
Un equipo de investigadores japoneses ha llegado a la conclusión de que bailar sam-
ba, una danza brasileña con raíces africanas, favorece un control del cuerpo que pue-
Nuestros antepasados también danzaban
Geoffrey Miller, psicólogo evolutivo de la Universidad de Nuevo México (EE UU), cree que
"música es lo que ocurre cuando un simio antropoide tropieza y entra en el paraíso evoluti-
vo de la selección sexual desbocada, de la exhibición acústica compleja". El autor cree
que cantar y bailar formaban un conjunto de rasgos indicadores para nuestros antepasa-
dos cuando escogían pareja, especialmente para las hembras. El baile y el canto ponían
de manifiesto la buena forma física, la coordinación, la fuerza y la salud.
El baile puede ser terapéutico
Científicos de la Universidad de Missouri (EE UU) han llegado a la conclusión de que bai-
lar puede ser terapéutico al alcanzar la tercera edad, ya que mejora considerablemente el
equilibrio y reduce el riesgo de caídas y lesiones.
Existen coreografías basadas en las matemáticas del caos
En los años noventa una estudiante de ingeniería del popular Instituto de Tecnología de
Massachussets (MIT), Diana S. Dhabi, decidió utilizar las matemáticas del caos para com-
poner música a piano. Siguiendo su ejemplo, los científicos norteamericanos Elizabeth
Bradley y Joshua Stuart han creado recientemente varias secuencias de movimientos ba-
Entrevista a Carlos Luis Blanco
“No quiero vivir en una burbuja”
Carlos Luis Blanco, primer solista de Danza Contemporánea de Cuba, ha bailado
las principales obras del repertorio activo de la compañía, pero también clásicos
de todos los tiempos.
No es de mucho hablar, al menos en las entrevistas, pero sí es muy observador.
Va por el mundo mirándolo todo, nutriéndose. Sabe que el artista no puede vivir
en una burbuja.
La crítica y el público lo han distinguido por su hermosa línea, su vigor y su particular fuerza interpretati-
va.
—¿Siempre estudiaste danza moderna? ¿Pasaste por el ballet?
—Desde el primer momento fue la danza moderna.
—¿Cómo llegaste a ese mundo?
—Imagínate, yo soy de Guane, allá en Pinar del Río. No tenía la menor idea de la danza contemporá-
nea. No había información a mi alcance, y además, era muy niño. Eso sí, siempre fui muy inquieto, me
la pasaba dando saltos sobre la cama. Un día aparecieron haciendo pruebas y alguien dijo que tenía
condiciones para la danza. Me dijeron que me presentara en una audición para entrar en la escuela de
danza. Mi papá me llevó, pero en realidad no quería que fuera bailarín. Así que se demoró muchísimo
para llegar al lugar, como para que no hiciera la prueba. Llegamos tarde, pero resultó que a esa hora
no habían empezado. El caso fue que me aprobaron y entré en la escuela.
—¿Entraste en la escuela con alguna vocación definida?
—Para nada. Los primeros años en la escuela fueron bastante rutinarios. Hacía lo que había que ha-
cer, pero no tenía mucha noción de por qué y para qué lo hacía.
—¿Cuándo supiste que querías ser bailarín, que ibas a serlo?
—Cuando bailé por primera vez en un teatro. Fue una función de fin de curso, en Pinar del Río. Bailé y
sentí que lo que hacía en el escenario me gustaba y que al público también. Me dije: esto es lo mío.
—¿El camino fue expedito entonces?
—Claro que no. Es un camino lleno de altibajos. Esta es una profesión difícil.
—¿Has pensado alguna vez en dejarlo todo?
—Sí, lo he pensado. Pero nunca he pasado del pensamiento. Enseguida siento que tengo que seguir
bailando, que lo necesito. Todas las respuestas siempre están en la danza.
—¿Cuál fue el primer espectáculo de danza que recuerdas?
—Lo primero que vi en un escenario fue Folía, de Jan Linkens. Me gustó mucho. No me imaginaba que
iba bailarla un día.
—¿Qué sentiste entonces al bailarla?
—Fue una gran emoción. Cada vez que la bailo me emociono. Una vez, en España, la bailé frente
al primer intérprete de la obra, Armando Marten. Al final su esposa me dijo que él estaba conmocio-
nado, que era como si estuviera viéndose bailar de nuevo.
—¿Hasta qué punto puedes “escapar” del influjo de la danza? ¿Tienes tiempo para algo
más?
—Hago el tiempo, pero es difícil. Este mundo te absorbe. Al final más del 90 por ciento de tu vida
tiene que ver de alguna manera con el trabajo. A veces nos reunimos los amigos y decimos: hoy no
hablaremos de danza. Pero al final, siempre terminamos en eso.
—¿Qué es lo que más te satisface de tu trabajo?
—Sentirme parte de algo grande, que quizás me trasciende, pero que me integra. Bailo con todas
mis fuerzas, bailo para mí. Pero sé que el otro es importante.
—¿Cómo es tu relación con el público?
—Es buena. Claro que los públicos son diferentes. En Europa son más reservados. Aquí son más
extrovertidos, activos… Es como si bailaran contigo. El público cubano es el más difícil, sientes que
tienes que esforzarte mucho para complacerlo. Pero si lo convences, te premia con mucha calidez.
Hay gente más informada que otra, pero casi todos son muy apasionados.
—¿Lees lo que escriben en los periódicos y la revistas sobre tu trabajo?
—Tampoco es que escriban mucho, pero sí trato de mantenerme al tanto. Siempre es bueno ver la
impresión que tienen los demás de tu trabajo, aunque no siempre estés de acuerdo. Ya te digo, vivir
en una burbuja puede ser muy peligroso.
—¿Ves a otras compañías?
—Por supuesto. Hacerlo es casi vital. Siempre ganas en visión, aprendes. Hay cosas muy buenas.
Otras no tanto, pero siempre dejan algo que puedes aprovechar.
—¿Qué prefieres: bailar un clásico o estrenar una obra?
—Cada cosa tiene lo suyo. He bailado, por ejemplo, Súlkary, una obra inmensa, y me sentí muy
bien. Fue un trabajo interesante. Pero en realidad me gusta más experimentar, o sea, asistir a la
creación de una coreografía, ser parte de ese impulso.
—¿Cómo es ese proceso?
—Depende del coreógrafo, cada uno tiene su estilo. Algunos vienen con una idea y ponen a los bai-
larines a crear, a moverse… Después van escogiendo, jerarquizando, armando. Me gustan más los
procesos donde me siento útil.
—¿Una coreografía puede ser un cepo?
—Yo me siento casi siempre libre. Uno nunca baila igual una coreografía, aunque repitas los mis-
mos pasos. Es cuestión de motivaciones, de intenciones… Claro, es más fácil con las obras en cu-
yo montaje participaste. Un clásico es más cerrado. Pero siempre encuentras espacios para re-
crear.
—¿Te interesa solo bailar? ¿Has pensado en hacer coreografía?
—Quiero hacerlo algún día.
—¿Qué sientes antes de que abra el telón, cuando estás bailando, y cuando cierra el telón?
—Tensión, felicidad y alivio.
“Ser uno con la vida significa ser uno con el ahora. Entonces nos damos
cuenta de que no vivimos la vida, sino que ésta nos vive. La vida es la
bailarina y nosotros somos la danza.” Eckhart Tolle