Un recorrido literario por 7 cuidades coloniales que forman parte de Honduras.

Más de trescientos años de historia colonial hispánica en Honduras, dejaron su huella en las numerosas construcciones religiosas civiles y militares; aquí encontrarás información de 7 de esas cuidades coloniales que hoy conforman a Honduras.

Introducción.

La mayor parte de la población del departamento de Comayagua es rural. El grueso de esta población se concentra en las ciudades de Comayagua y Siguatepeque. En la ciudad de Comayagua; capital del departamento, la gente se dedica al comercio, al sector de servicio y al turismo. La ciudad es la antigua capital de la República, por lo que cuenta con una variedad de atractivos históricos, para el turista nacional e internacional.

Generalmente, la economía del departamento es fundamentalmente agrícola. Este departamento cuenta con el extenso y fértil valle de Comayagua para el desarrollo de cultivos de café y granos básicos. Además se cultiva en este departamento el camote, yuca, ayote, caña de azúcar, repollo. Frutas como el banano, plátano, naranjas y mangos entre otras en el departamento también se produce oro y diamantes

En la actualidad, Gracias es una ciudad que comienza  a abrirse al mundo y desea mostrar todos sus tesoros naturales y culturales. Ubicada en las faldas del parque nacional Celaque, la ciudad cuenta con un gigantesco potencial para el turismo científico y  el ecoturismo. Con sus cuatro magníficas iglesias, casas, calles y haciendas coloniales, la ciudad cuenta con una riqueza arquitectónica incomparable.

Más importante aún es el invaluable valor del espíritu lenca que pervive en la ciudad y sus montañas cercanas. Bastión de la cultura lenca, Gracias una ventana a los descendientes del pueblo indígena más importante que encontraron los españoles al momento de su llegada.

Ahora, nuevos y modernos hoteles se construyen tratando de fusionarse con ese aire colonial tan marcado que la ciudad posee. Tours a las iglesias, a Celaque y a las comunidades lencas ya son una realidad y mucha gente llega a Gracias en busca de esa tradición que la ciudad mantiene. El futuro ha llegado.

Gracias es la ciudad más importante del departamento de Lempira y la llave para visitar las extraordinarias iglesias coloniales de los cercanos poblados de la Campa, San Manuel de Colohete y Belén Lempira. Quizás las iglesias coloniales más bellas de Honduras.

Florencio Xatruch, vivió mucho tiempo en Yuscarán, teniendo también posesiones mineras, este era militar activo y cambiaba constantemente de domicilio, en 1844 bautiza en Tegucigalpa a su hija Rafaela Isabel. Ya en Yuscarán el 17 de agosto de 1746 muere  su esposa María Eugenia Zuniga. Florencio Xatruch se vuelve a casar en Yuscarán el 3 de enero de 1852 con la señorita Abigay Flores hija de Don José María Flores y Doña Antonia Hernández originarios de esta ciudad de Yuscarán, este matrimonio es muy interesante ya que para efectuarse don Florencio, estando en Pespire  le otorga poder a su hermano Pedro a través del abogado José María Molina, para que lo represente en la ceremonia oficial de su boda,  ya que por cuestiones de trabajo tiene que estar en el mineral de Moramulca el día de su boda. Según costa en la certificación extendida por el cura Angel Carrasco la boda se efectuó sin mayor atraso ya que así lo permitía el Sagrado Concilio de Trento.
 
El 27 de noviembre de 1846 cuando se está creando la universidad Nacional en Tegucigalpa, en Yuscarán se recoge una contribución para apoyar el establecimiento de este, entre los contribuyentes figuran Marcelino Cerrato (20 pesos), Juan Ramírez (18 pesos), Juan Pablo Andrade (5 pesos), Luisa Andrade (5 pesos) y Florencio Xatruch (5 pesos).

 


Cuentan los historiadores que el General Francisco Morazán solía visitar Yuscarán los fines de semana y participaba activamente en las fiestas que ofrecían en la casa de Florencio Xatruch y también en la casa  de la familia Arbizú situada hoy donde está el negocio de Doña Esmeralda de Cortés.