simplebooklet thumbnail

of 0

EN COMUNICACIÓN...

REVISTA DIGITAL

AUTOR RENE A. BRACHO I.

DIPLOMADO EN COMUNICACIÓN Y PNL

INDICE


1.Creencias potenciadoras vs Creencias limitantes


2.La Comunicación Asertiva. Una habilidad personal y profesional.


3.Comunicación  Responsable.


Creencias potenciadoras vs Creencias limitantes

Ruth Ajo Landaburu

Empecemos por definir lo que es una creencia

Es un estado psíquico subjetivo donde la persona considera como “ verdad” un elemento, que por lo general tiene una ausencia de análisis clínico y argumentos de peso. Podríamos decir que es una idea considerada como verdadera por quién la posee, algo en lo que cree “ a fe ciega” sin capacidad de contraste.

Al encontrarse en la parte inconsciente de la persona, una creencia es muy resistente a cualquier cambio y es ajena a la voluntad del individuo; de ahí que se diga “ las ideas las tienes tú pero tus creencias te tienen a ti”.

-Entendemos como Creencia limitante aquél pensamiento negativo que consideramos como cierto, sin que realmente lo sea y que nos condiciona y nos influye en nuestro día. Por ejemplo “ cuando estoy con mi jefe me pongo nervioso”.

-Por el contrario entendemos como Creencia potenciadora aquellas que nos invitan a avanzar, a progresar hacia lo que nosotros consideramos como bueno, aquellas que hacen que saquemos nuestra mejor versión tanto con nosotros mismos como en nuestra relación con los demás. Por ejemplo “ puedo estar en desacuerdo con mi jefe y hacérselo saber”

¿De donde salen nuestras creencias? ¿Quién las elige?

Sin lugar a dudas de nuestra etapa de la infancia; es ahí donde toda la información que recibimos pasa de forma casi inmediata a nuestro subconsciente sin plantearnos o cuestionarnos la veracidad de dicha información. De ahí que nuestras creencias nos vengan dadas del entorno en el que vivimos, de las opiniones de los que nos rodean, de las experiencias vividas a nuestro alrededor ….

Todo esto nos hace creer en ideas concretas que no nos cuestionamos hasta bien entrada la edad adulta y en el peor de los casos nunca volvemos a pensar en ellas: “ esto es así desde siempre” …Ejemplos de creencias

Un niño que ha vivido con unos padres muy críticos hacía él, desarrollará una baja autoestima que a su vez impedirá que desarrolle todo su potencial; mientras que un niño que esté rodeado de personas que le demuestran abiertamente su cariño y que alaban los buenos resultado obtenidos en cualquier faceta de su vida, desarrollará creencias del tipo “soy inteligente” y hará que se valore más así mismo y consiga alcanzar sus metas







¿Es posible cambiar nuestras creencias?

Afortunadamente sí y cuanto antes consigas hacerlo antes verás los beneficios que te produce.

Según lo leído anteriormente, identifica aquellas creencias que consideres que te limitan en tu día a día o en la consecución de tu objetivo.

Comienza a ser consciente que son creencias y que por lo tanto no tienen que formar parte de la realidad. ¿Cómo sabes que son ciertas?.. Tal vez te lo enseñaron en tu infancia pero, ¿sigues pensando lo mismo en tu edad adulta?.

Intenta cambiar esa creencia en alguna que sea positiva. Por ejemplo “ siempre he creído que mostrar mis sentimientos de tristeza es una debilidad” cámbialo por “ mostrar mi tristeza ante alguien me hace ser humano, vulnerable … y eso me hace ser auténtico”.

Repite esta nueva creencia y llévala a la práctica para que veas los beneficios que te aporta. Sólo así conseguirás integrarla en ti.

En PNL(Programación neurolingüística) , los Coaches utilizamos numerosas técnicas de cambios de creencias con resultado fantásticos; si se te resiste alguna o no consigues identificarla, no dudes en pedir ayuda y verás lo mucho que consigues con ello.

La Comunicación Asertiva. Una habilidad personal y profesional.

Laura Fátima Asensi Pérez

Profesora Universidad de Alicante

Psicóloga Clínica y Forense

Especialista en Psicoterapia por la Federación Europea


La comunicación asertiva como habilidad social de relación es una forma de expresión consciente, mediante la cual  se manifiestan las ideas, deseos, opiniones, sentimientos o derechos de forma  congruente, clara, directa, equilibrada, honesta  y respetuosa, sin la intención de herir o perjudicar, y actuando desde una perspectiva de autoconfianza.


Otros estilos de comunicación, como el estilo pasivo, el estilo agresivo, e incluso el estilo pasivo-agresivo, se fundamentan en ideas erróneas, no aceptan sus limitaciones y no respetan a los demás o a sí mismos. Además de ser muy poco eficaces.


Así, las personas con un estilo pasivo en su comunicación e interrelaciones sociales se caracterizan por la sumisión, la pasividad, el acomodamiento, relegando sus propios intereses, sentimientos, derechos, opiniones y deseos. El estilo agresivo, por el contrario, se caracteriza por no respetar los derechos, sentimientos e intereses de los demás, e incluso puede ser ofensivo, provocador o humillante.


Un estilo  de comunicación asertiva será útil y funcional para hacer valer nuestros derechos, manejar conflictos,  conducir situaciones de negociación con habilidad, establecer y mantener conversaciones con diferentes personas y en diferentes contextos; asimismo favorecerá el proceso de tomar decisiones, solicitar cambios de conducta en otras personas, ser directo con lo que se quiere expresar sin ofender y asumir riesgos calculados.



La asertividad parte de la premisa de que todos tenemos unos derechos asertivos, veamos algunos de ellos:

–          Derecho a  cometer errores y a equivocarnos

–          Derecho a aceptar los sentimientos propios o ajenos

–          Derecho a tener nuestras propias opiniones, creencias y convencimientos

–          Derecho  a criticar y protestar por un trato injusto

–          Derecho a reprochar el comportamiento de otros

–          Derecho  a interrumpir y pedir una aclaración

–          Derecho a intentar un cambio

–          Derecho a pedir ayuda

–          Derecho a ignorar a los demás

–          Derecho a decir “no”

–          Derecho a no responsabilizarnos de los problemas de otros

–          Derecho a cambiar lo que no nos resulta satisfactorio

–          Derecho a responder, o no hacerlo

–          Derecho a rechazar peticiones sin sentirse culpable o egoísta

–          Derecho a no justificarnos ante los demás

–          Derecho a cambiar de opinión, idea o línea de acción.

–          Derecho a pedir lo que se quiere





Algunos consejos para relacionarse de forma asertiva son, por citar algunos, enfrentarse el problema, no a la persona;  tratar lo especifico, no lo general;  no dar excesivas explicaciones; no disculparse más de lo necesario; no juzgar a los demás o a uno mismo por quien se es; ser empático y saber reconocer virtudes y defectos.

A modo ilustrativo veamos un par de Técnicas de comunicación asertiva:

Técnica del DISCO RAYADO. Muy eficaz para resistir la manipulación y defender nuestro punto de vista o decisión. Consiste en la repetición tranquila pero constante de una frase o idea  que exprese claramente nuestros objetivos.  Nos permite insistir en nuestros legítimos  deseos sin caer en trampas verbales o artimañas manipuladoras del interlocutor y sin dejarnos desviar del tema que nos importa.

Técnica del BANCO DE NIEBLA.  Consiste en encontrar algún punto de acuerdo con lo que tu interlocutor está diciendo o demandando, pero sin ceder en  nuestro argumento, puesto que también tenemos motivos para mantenerlo.  Se dará  un apariencia de ceder terreno, respetando al otro, pero sin cederlo realmente, ya que en el fondo  se deja claro que no  se va a cambiar de postura.

Otras técnicas de comunicación que es conveniente tener en cuenta para mejorar la expresión y comportamiento asertivo serían aquellas relacionadas con la comunicación no verbal.  Variables asociadas tanto al comportamiento (expresión facial, mirada, postura, proximidad…) como al lenguaje (tono, ritmo, volumen, timbre, silencios)

Relacionarse y comunicar de forma asertiva es conveniente, e incluso es una habilidad necesaria y clave en muchos ámbitos.  En el ámbito personal y también en el ámbito laboral, favoreciendo el diálogo, el trabajo en equipo, las negociaciones, las demandas de trabajadores y profesionales, la dirección de recursos humanos, las relaciones laborales, la comunicación con los medios, etc.

La capacidad de vender, de comunicarse con otro ser humano, cliente, empleado, jefe, esposa o hijo, constituye la base del éxito personal. Las habilidades de comunicación como escribir, hablar y negociar son fundamentales para una vida exitosa”  Robert Kiyosaki









COMUNICACIÓN RESPONSABLE

RENE BRACHO.

La comunicación es una práctica que permite construir relaciones de confianza con nuestros interlocutores y promueve buenas prácticas. Una  parte importante para realizar una comunicación responsable es hacer un ejercicio reflexivo de la comunicación con quienes nos rodean, donde se apueste por  la inclusión, la transparencia, el respeto y la dignidad a la persona.

Cuando queremos comunicarnos con otros, esto no significa solo suministrar información, sino la creación de espacios para el dialogo,  escuchar a los otros y en esta retroalimentación, generar opiniones y conocimiento. Se debe propiciar en el dialogo  la participación, para conocer, compartir  e intercambiar puntos de vista.

Ciertos criterios deben estar presentes para la comunicación sea efectiva y responsable:

•Que las opiniones o aportes sean oportunos

•  Que en el dialogo sede un aprovechamiento mutuo y colaborativo

•Presentar posturas responsables como personas dignas sujetas a derechos y deberes, nunca en condición de víctimas.

•Evitar la competencia en términos de posiciones de poder.

La comunicación empoderada, con claridad en lo que se quiere comunicar y responsabilidad personal con lo que se dice permite establecer relaciones productivas y satisfactorias.