simplebooklet thumbnail

Novela escrita por las alumnas de 2°A para el proyecto de Lengua y Literatura. Cuenta la historia de un asesinato donde el detective es algo peculiar...

of 0

Capítulo V

Yendo a México en busca de el supuesto asesino , Morley había registrado con compañeros de trabajo , que un policía vio a Josuá , en el museo de Frida Khlo excelente lugar de la creatividad para opiniones generales .

Visitando aquel lugar , a Morley le habían dicho que Josuá fue un guía de las obras mas privilegiadas del museo .

Morley paseaba por la zona de pinturas valiosas y se encontró con un grupo de policías diciendo que desapareció la pintura más valiosa y con ella Josuá ,                                        - Morley pasmado pegunta :

- ¿Qué pasa oficiales?

- Paso que , Josuá un guía honorable , se robó la pintura más hermosa de Frida Khalo

 

 

-Mis condolencias , por suerte soy detective y vengo investigar el caso de este "criminal".

-Gracias , pero de eso nos ocupamos nosotros.

- Yo haré esto con su permiso.

- Bueno solo tiene una semana para localizarlo .

- Yo se que lo haré .

Ellos se miran desafiantes .

Al dia siguiente , Morley se encuentra con una amiga de la infancia de México ya que Morley lo es , la mujer se llama Ariana . Ella tambien es detective de aquella zona , dijo que investigo sobre Josuá y le informa que que testigos dicen que lo vieron en el Aeropuerto Internacional de México viajando para Corea exactamente en Seúl .

El pregunta:

- ¿Como los testigos saben tanto ?

-Ariana-. Josuá tubo una discusión con la portera gritando y tirando información.

El la mira fascinado por la idiotez de Josuá por eso . El agradece por la atención y la ayuda de Ariana y se aleja caminado .

El decidido a resolver este caso , va a investigar al aeropuerto .

Ya pasadas las tres de la tarde , el cazado , pregunta a la portera que Josuá grito .

Ella sintiéndose interrogada le dice :

-Josuá  salio ayer a las 8 , pero se enojo porque hubo retrasos y eso lo incomodo .

- Mmmm... Y .. Algo mas sabe de el .

-No señor , pero puedo ayudar dándole la ubicación exacta de Josuá y darle un boleto para esta noche

-Me encantaría , Muchas gracias , perdón me dice su nombre .

- Lucy Lynch , recalcó.

- Gracias Lucy Lynch . 

Ya pasadas las 7 de la noche Morley estaba preparado para viajar ya descansado , investigo algo que lo impacto , fue que en Seúl se trafica obras de arte y que por esa razón tenia que ir mas urgente a Corea .

Capítulo IV

_- Lo sé -Suspira- pero_Abriendo la fría puerta de vidrio, Jannet se despidió con alegría de varios compañeros de trabajo. Nunca faltaban algunos que otros "cumplidos agradables" a la vista de Jannet por mover exageradamente sus caderas al caminar siempre coqueta por las calles de Wall Street._
_Distraída, se vió obligada a retroceder unos pasos por culpa de un joven. Se trataba de alguien conocido, compañero de trabajo._
_- ¡Jannet! ¡Jannet!- Gritaba desesperado aquel hombre de poca estatura, ojos color avellana y de gran sonrisa._
_- ¡Hola! ¿Qué te trae por aquí?- Cuestionó ella, mientras recorría con cuidado cada parte de la faceta de éste._
_- Está cortada la Avenida, tuve que venir por este lado._
_- Oh... Es muy tarde, ¿Qué te parece si tomamos algo en mi domicilio?_
_- No, no. Tengo que investigar sobre el caso de *Lehder*. Ya sabes, el que fue extraditado de Colombia hasta aquí._
_Jannet subió al asiento copiloto del auto, ella lo dirigió a su cálido hogar._
_El hermoso pórtico de madera refinada, dió paso al joven muchacho y a Jannet. Ésta sacó de su abrigo las llaves. Abrió la puerta y, contemplando el recibidor, fueron a sentarse al living._
_-¿Café, té...? -preguntaba Jannet, mientras se levantaba en busca de bebida._
_-Café, por favor- contesto él realizando la misma acción._
_Luego de un rato, vuelve Jannet con las dos tazas en sus manos. Aquel hombre, observando los retratos sobre la chimenea, voltea para agarrar el café. Una sonrisa se presenta en el invitado, intimidandola a ella._
_-Muchas gracias- contesta él._
_-De nada._
_Cada uno se sienta frente a frente, en su respectivo sillón._
_Al cabo de un silencio sepulcral, éste comienza a hablar._
_-Y... cuéntame de Oliver._
_- Está en un viaje de negocios... ¡Llevamos ya cinco meses de casados! Oh, qué alegría estar con el hombre al que amo._
_-¿En dónde?- interrumpe él._
_-Brasilia. Súpongo que la estará pasando bien, ya que no me contesta las llamadas._
_-¿Y de Nicholas?...¿Jannet?_
_La chica deja la taza y empieza a toser descontroladamente. El otro sigue en su lugar, contemplandola._
_-¿Cómo lo sabes? - Dice ella, en una faceta sorprendida._
_-Yo solo sé, que no sé nada. -Responde con una mirada perdida._
_-¿Quién te lo ha dicho?_
_-Un pajarito. Aunque, lo puedo mantener callado a cambio de una suma de dinero._
_El muchacho se levanta para seguir mirando los objetos de living. La chica del vestido rosa pastel, pensando que se le acercaría a ella para herirla, se sobreexalta y le lanza el café sobre el pecho de el señor._
_Éste gritando de dolor con las dos manos sobre su pecho, la mira furioso._
_- ¡Maldita! -alza la voz mientras le da una bofetada._
_Recibiendo el golpe despavoridamente, Jannet cae al suelo por el impulso de aquella mano. Soltando una lagrima en su mejilla izquierda._
_-¡No conozco a ningún Nicholas! ¡ jamás le he sido infiel!._
_- Mentirosa... - La toma del cabello poniendola de pie, llevandola en dirección a la cocina._
_-¡Sueltame, bastardo!._
_Ignorandola, la sienta bruscamente en una de las sillas que están alrededor de la mesa._
_-Quédate aquí, iré a por mi café. -Agitado, sale de la habitación en busca de su bebida._
_Alarmada, se levanta para llamar a la policía._
_-Ni lo sueñes. -aparece el chico apoyado sobre el marco de la puerta._
_-¿Qué es lo que quieres de mi? -ella trata de alejarse mientras tantea la mesada para encontrar un cuchillo, pero sus intentos fueron en vano. Se encuentra  muy nerviosa y no logra pensar con claridad._
_-Dejame adivinar. Estás buscando con qué lastimarme, ¿no es así? -le dice riendo -sientáte ahora._
_Ella lo mira con cara de confusión. El hombre suspira cansado, camina hacia la joven, le agarra los hombros y la sienta._
_Buscando un cuchillo entre los cajones, encuentra uno._
_-Con que un cuchillo de carnicero, ¿Ah? -Lo cuenta, mientras juega con éste -Lo tomaré para probarlo contigo. Ven aquí muñeca._
Por instinto, Jannet trató de apartarlo pateandole algo desesperada._
_-Intentas algo y juro que te lo clavaré donde más te duela -Contestó el muchacho, acercandose a la víctima de manera amenazante.
_La mujer dejó de moverse, mientras buscaba con qué defenderse, miraba de reojo al secuestrador._
_-¿Te crees lista, ah? Ya verás cuando todos sepan lo que tratas de hacer. ¡Matar a tu amado no es buena opción de herencia! -Gritaba éste para convencerla y no cometer un error._
_-Solo... dejame ir -Suspira ella, cayendo rendida a sus pies -No lo haré, no mataría ni a una mosca... No lo haré..._
_El hombre; sin pensarlo alzó el brazo sosteniendo el cuchillo. En cuestión de segundos, solo se escucharon llantos, gritos y golpeteos en la mesa. Jannet observó con temor su mano derecha. Llevaba una cuchilla atravesandole hasta la mesa de madera de Roble. De ésta salían borbotones de sangre._
_Cállate. -Susurra él. Al ver que seguía sollozando, recupera su humanidad -Por favor Jannet, admite lo de tu amante y lo de la herencia. Te dejaré ir si lo haces, no quiero seguir lastimandote._
_La rubia lo miró a los ojos y contestó con las pocas fuerzas que le quedaban._
_-¡Nunca lo admitiré, porque nunca tuve esa desquiciada idea!_
_Al ver que no quedaba más remedio  le sacó el objeto de metal, para volver a incrustarselo en la pierna izquierda._
_-Habla, o seguiré sin piedad, Jannet._

Capítulo III

algo desorientado, listo para tomarse una cálida ducha.

 Se veía como los pequeños copos de nieve adornaban su ventanal, que por cierto, daba vista al famoso Central Park. Debería ir a caminar un rato adentrándose a la bella naturaleza que le ostentaba aquella reserva.

 Luego de unos minutos contemplando el precioso paisaje, Morley quedó fascinado. Se prometió a si mismo nunca pasar de lado estos minutos. Las nubes reflejaban tristeza, las copas de los árboles llenas a tope de nieve y las pequeñas cabezas de las personas yendo a trabajar. Se dedicaría a admirar el fruto de un arduo trabajo de la sociedad.

 Caminó hacia el baño y en el transcurso iba quitándose las prendas. Luego de unos diez minutos duchándose, salió de su casa nueve menos veinte.

 El florero de la esquina recién levantaba su persiana con desgana, los puestos de diario regalaban los sobrantes de ayer.

  -¡Robert! ¡Buen día! ¿no es demasiado temprano para usted? Creía que lo abría por las nueve y media- Parloteaba Morley mientras sacaba su billetera y se acercaba a comprar un periódico.

  -Oh, ¡Morley! Tanto tiempo… su vecina, Lita, me ha pedido que le guarde un diario. Pero no ha venido a buscarlo. ¿Podrías ser tan amable de llevárselo? Dile que luego me pasa el dinero. No hay apuro.

  Robert sacó el periódico favorito de Morley, Diario NY. Este sosteniéndolo,

Capítulo II

noche

-Me encantaría , Muchas gracias , perdón me dice su nombre .

 

Diez y media de la mañana me encontraba llegando a Brasilia ,tantas horas de viajar sentado hizo queme cansara más .

Azafata-. disculpe señor , se le olvido su pasaporte en el asiento.

Morley-.Muchas gracias por entregármelo ,que tenga un buen día

La Azafata solo sonrió y luego se marcho , mientras Morley esperaba un taxi que lo llevara al hotel donde se alojaría , e investigaría la muerte de Oliver .

Morley a lo lejos veía que se acercaba un taxi y con su  dedo pulgar indico que se detuviera donde el se encontraba .

Taxista -. ¿ Dónde lo llevo ?

Morley -. Llevame al hotel Prime .

 

 

Tuve la suerte de que el taxista hablara en español , me decía a mi mismo media hora después Morley llega a su destino , con sus maletas y pide la habitación veintiséis del segundo piso.

Al día siguiente me encontraba con un amanecer soleado , mientras pedía mi desayuno en la cafetería del hotel , cheque la ubicación de la casa de "Nina" a la cual iría a ver por el caso de Oliver . Pago la cuenta y al salir observo un poste donde decía " Não jogue lixo na rua " ( no tirar basura en la calle ). Y de repente .

Nina-. Hola , ¿ Quién es usted?

Morley-. Hola, mucho gusto me llamo Morley y vengo a averiguar sobre la muerte de Oliver.

Nina-. ¿ Y que tengo que ver yo en todo esto?

Morley-. ¡Mucho! , ¿ Puedo pasar?

mientras me permitió el paso observaba a esa mujer de cabellera oscura , delgada y de ojos color avellana , la note un tanto nerviosa , pero no tendría que estarlo , todavía no le he preguntado nada .

Morley-. Dime Nin , tu sabes muy bien quién ha matado a Oliver , tu "supuesto esposo".

Nina-. Te equivocas , yo no sé quien lo ha matado , no he visto nada .

Morley-. ¿ Y Josuá tu " marido " , dónde esta ?

Nina-. No te podré decir

Morley-. ¿ Sabes que e ser cómplice también te traerá muchos problemas ? Si no me dices donde esta Josuá tendré que detenerte a ti hasta dar con él .

Nina-. Esta bien , te lo diré , me contacte  o Josuá para que fingiera ser mi esposo , yo me casaría con Oliver y él lo mataría por celos , ahora Josuá se encuentra en Seúl

¿Contento? - me dice algo sarcástica .

Morley-. Bien Nina , sabes lo que te conviene y ¿ no te conviene ir a la cárcel tu sola? ¿ no? - Levanto mi ceja derecha y ella solo se qued en silencio.

Nina-. Bien Morley , ¿ era todo lo que querías escuchar? , ahora puedes irte y dejarme disfrutar de este hermoso día .

Morley -. No estés feliz todavía  puede ser que nos volvamos a ver .

Nina-. SI , tu lo dices.

- Termine la conversación con " Nina " , me despedí y me marche al hotel .

Mi reloj marcaba las doce en punto del mediodía , mientras pedia mi almuerzo que trajeron en mi habitación , me preparaba para ducharme hasta que una llamada me interrumpe.

Morley-. Si , ¿ quien habla?

X-. No metas tu nariz donde no te llaman.

- No lo dude ni un segundo , era Josuá , "Nina " se lo ha dicho y él sabe que ire a buscarlo

Morley-. Eres tu , Josuá . Sabes muy bien que no escaparas de mi .

Josuá-. BUENA SUERTE...

- En este momento se corta la llamada , ahora se que hacer un nuevo viaje , y estoy seguro que lo encontrare.

 El reloj marca las ocho en punto. Morley debía de prepararse para ir a trabajar. Salió de su cama   

_- Lo sé -Suspira- pero_Abriendo la fría puerta de vidrio, Jannet se despidió con alegría de varios compañeros de trabajo. Nunca faltaban algunos que otros "cumplidos agradables" a la vista de Jannet por mover exageradamente sus caderas al caminar siempre coqueta por las calles de Wall Street._
_Distraída, se vió obligada a retroceder unos pasos por culpa de un joven. Se trataba de alguien conocido, compañero de trabajo._
_- ¡Jannet! ¡Jannet!- Gritaba desesperado aquel hombre de poca estatura, ojos color avellana y de gran sonrisa._
_- ¡Hola! ¿Qué te trae por aquí?- Cuestionó ella, mientras recorría con cuidado cada parte de la faceta de éste._
_- Está cortada la Avenida, tuve que venir por este lado._
_- Oh... Es muy tarde, ¿Qué te parece si tomamos algo en mi domicilio?_
_- No, no. Tengo que investigar sobre el caso de *Lehder*. Ya sabes, el que fue extraditado de Colombia hasta aquí._
_Jannet subió al asiento copiloto del auto, ella lo dirigió a su cálido hogar._
_El hermoso pórtico de madera refinada, dió paso al joven muchacho y a Jannet. Ésta sacó de su abrigo las llaves. Abrió la puerta y, contemplando el recibidor, fueron a sentarse al living._
_-¿Café, té...? -preguntaba Jannet, mientras se levantaba en busca de bebida._
_-Café, por favor- contesto él realizando la misma acción._
_Luego de un rato, vuelve Jannet con las dos tazas en sus manos. Aquel hombre, observando los retratos sobre la chimenea, voltea para agarrar el café. Una sonrisa se presenta en el invitado, intimidandola a ella._
_-Muchas gracias- contesta él._
_-De nada._
_Cada uno se sienta frente a frente, en su respectivo sillón._
_Al cabo de un silencio sepulcral, éste comienza a hablar._
_-Y... cuéntame de Oliver._
_- Está en un viaje de negocios... ¡Llevamos ya cinco meses de casados! Oh, qué alegría estar con el hombre al que amo._
_-¿En dónde?- interrumpe él._
_-Brasilia. Súpongo que la estará pasando bien, ya que no me contesta las llamadas._
_-¿Y de Nicholas?...¿Jannet?_
_La chica deja la taza y empieza a toser descontroladamente. El otro sigue en su lugar, contemplandola._
_-¿Cómo lo sabes? - Dice ella, en una faceta sorprendida._
_-Yo solo sé, que no sé nada. -Responde con una mirada perdida._
_-¿Quién te lo ha dicho?_
_-Un pajarito. Aunque, lo puedo mantener callado a cambio de una suma de dinero._
_El muchacho se levanta para seguir mirando los objetos de living. La chica del vestido rosa pastel, pensando que se le acercaría a ella para herirla, se sobreexalta y le lanza el café sobre el pecho de el señor._
_Éste gritando de dolor con las dos manos sobre su pecho, la mira furioso._
_- ¡Maldita! -alza la voz mientras le da una bofetada._
_Recibiendo el golpe despavoridamente, Jannet cae al suelo por el impulso de aquella mano. Soltando una lagrima en su mejilla izquierda._
_-¡No conozco a ningún Nicholas! ¡ jamás le he sido infiel!._
_- Mentirosa... - La toma del cabello poniendola de pie, llevandola en dirección a la cocina._
_-¡Sueltame, bastardo!._
_Ignorandola, la sienta bruscamente en una de las sillas que están alrededor de la mesa._
_-Quédate aquí, iré a por mi café. -Agitado, sale de la habitación en busca de su bebida._
_Alarmada, se levanta para llamar a la policía._
_-Ni lo sueñes. -aparece el chico apoyado sobre el marco de la puerta._
_-¿Qué es lo que quieres de mi? -ella trata de alejarse mientras tantea la mesada para encontrar un cuchillo, pero sus intentos fueron en vano. Se encuentra  muy nerviosa y no logra pensar con claridad._
_-Dejame adivinar. Estás buscando con qué lastimarme, ¿no es así? -le dice riendo -sientáte ahora._
_Ella lo mira con cara de confusión. El hombre suspira cansado, camina hacia la joven, le agarra los hombros y la sienta._
_Buscando un cuchillo entre los cajones, encuentra uno._
_-Con que un cuchillo de carnicero, ¿Ah? -Lo cuenta, mientras juega con éste -Lo tomaré para probarlo contigo. Ven aquí muñeca._
Por instinto, Jannet trató de apartarlo pateandole algo desesperada._
_-Intentas algo y juro que te lo clavaré donde más te duela -Contestó el muchacho, acercandose a la víctima de manera amenazante.
_La mujer dejó de moverse, mientras buscaba con qué defenderse, miraba de reojo al secuestrador._
_-¿Te crees lista, ah? Ya verás cuando todos sepan lo que tratas de hacer. ¡Matar a tu amado no es buena opción de herencia! -Gritaba éste para convencerla y no cometer un error._
_-Solo... dejame ir -Suspira ella, cayendo rendida a sus pies -No lo haré, no mataría ni a una mosca... No lo haré..._
_El hombre; sin pensarlo alzó el brazo sosteniendo el cuchillo. En cuestión de segundos, solo se escucharon llantos, gritos y golpeteos en la mesa. Jannet observó con temor su mano derecha. Llevaba una cuchilla atravesandole hasta la mesa de madera de Roble. De ésta salían borbotones de sangre._
_Cállate. -Susurra él. Al ver que seguía sollozando, recupera su humanidad -Por favor Jannet, admite lo de tu amante y lo de la herencia. Te dejaré ir si lo haces, no quiero seguir lastimandote._
_La rubia lo miró a los ojos y contestó con las pocas fuerzas que le quedaban._
_-¡Nunca lo admitiré, porque nunca tuve esa desquiciada idea!_
_Al ver que no quedaba más remedio  le sacó el objeto de metal, para volver a incrustarselo en la pierna izquierda._
_-Habla, o seguiré sin piedad, Jannet._

 

 

Capítulo I 

Crimen en

Nueva York 

M.P.G.I