simplebooklet thumbnail

of 0
Revista Archè
“Por el principio de una verdadera Libertad de Expresión”
Colima, México; 15 de Marzo del 2018 Número 25 Año 8
Fotografía: Roberto Godínez Soto
Palacio de Gobierno de Colima, Diciembre 2017
ÍNDICE:
EDITORIAL
Una Historia Banal
Ramón Araiza Quiroz
Manantial
Jorge Cruz Flores Peña
¿Socialismo En México?
Roberto Godínez Soto
Ángel
Chapulín Cuentero
La función del maestro ante los retos de una sociedad cambiante
Leodegario Ríos Pineda
Recorriéndote la piel
Salvador Díaz Pineda
Galería Del Sueño
Aleqs Garrigóz
INUNDÁNDOSE EN LA MADRUGADA
Adán Echeverría
Revista Archè
“Por el principio de una verdadera Libertad de
Expresión”
EDITORIAL
A fines de marzo inician las campañas formales para la elección de
presidente de México.
Pero ya tuvimos una probadita de cómo serán: las ¡precampañas!, por
cierto ¿que alguien me explique?, si eran candidatos únicos de sus
partidos, ¿por qué se tenía que hacer precampañas?
Siguen pensando los políticos que en México no hay personas
pensante, ya que los que hicieron propuestas, hicieron las mismas de
siempre… ¡Llevaremos al país a posicionarlo como una potencia!
¡Ahora si beneficiaremos a la población! ¡Tendremos una
educación de primer mundo! y promesas y más promesas…
Y no podemos dejar de mencionar, el equipo de campaña de cada
candidato: ¡Gente sin ningún crédito moral! ¡Gente que antes era de
izquierda ahora es de derecha y viceversa! ¿Dónde están los
Principios Políticos?
Lodo por medio de difamaciones, mentiras y trampa. ¿Esto es lo que
merecemos los mexicanos?
¿Podrá haber Política de altura? ¿Política fina, propuestas serias y
reales? ¿Hasta cuando la LUCHA POR EL PODER, será la meta de
los políticos? ¿Se acabaron las personas con Moral?
Pobre México, que nos espera con estos candidatos presidenciales.
Pero aun así, estimados lectores, los invitamos a votar, ¿Por quién?
quizás por el menos malo.
Razonemos, analicemos, reflexionemos e investiguemos, para poder
votar razonadamente.
“Los Gobiernos deben ser:
Honestos, que combatan las miseria, la impunidad e
inmunes al halago”
Benito Pablo Juárez García
UNA HISTORIA BANAL
Por: Ramón Araiza Quiroz
Dedicado con respeto y admiración al gran escritor mexicano Juan Rulfo y
su familia.
Las farolas iluminan solamente parte de la calle. La mayoría están fundidas y a
nadie nunca le ha interesado cambiarlas. La luz quizá no ha sido tan
indispensable en este rumbo del pueblo.
En una panadería de esta calle oscura vendían los panecillos más deliciosos que
uno pudiese imaginar. En esta misma panadería se desarrolló la historia que
estoy contando o por lo menos vi algo de ella y que la verdad no tiene caso
recordar, pero que no podrá ser contada por nadie más y se perderá si no se deja
escrita. Es en verdad
una historia sin ningún
chiste, en la que no
sucede nada, sin
embargo no hay que
tirarla a la basura, tal
vez a alguien le sirva
aunque sea para
imaginar o leer sobre
algo. Hay historias que
así son: no tienen caso,
no tienen relevancia y
tratamos de
compartirlas como si
nos pidieran platicar de
algo sin sentido, solo
para distraernos.
En fin, la panadería fue fundada en 1938, año en que al pueblo vinieron los
extranjeros. Habían llegado de Italia y nunca supimos a qué vinieron. Compraron
varias casas y se instalaron con sus cosas y sus hijos. El idioma no fue problema
para ellos, pronto se adaptaron al español y lo hablaron como los de aquí. Entre
todos los que llegaron construyeron una parte del pueblo, quizá a eso habían
venido. Lo edificaron en silencio. La gente pasaba por los lugares y sólo se
escuchaban ruidos de trabajo: martillazos, golpeteos de tablas y lozas. El pueblito
lucía bien. Tuvo años de esplendor. Ahora los habitantes sólo buscan el calor de
las reflexiones y la evaluación de sus vidas.
Ahí en la panadería se encontraba y se saludaba el pueblo entero. Las jovencitas
seleccionaban pan para la merienda, los niños compraban una pieza para el
camino a casa o a la escuela, las señoras hacían compras mayores para cena y
desayuno. Así iba la vida aquí, con la facilidad y la felicidad que proporcionan las
tierras chicas. La gente se deseaba felices fiestas o preguntaban por algún
miembro de la familia. No hay más qué decir de esta panadería. Quizá lo único
que se podría agregar es que era atendida amablemente por una persona que
hablaba poco y vendía mucho.
Enfrente de la panadería había un comedor para los lugareños y los pocos
visitantes o los comerciantes que iban de paso. El pueblo no estaba cerca de
alguna carretera importante. Para llegar aquí se tenía que tomar una desviación,
luego otra y otra más. Llevaba s de cincuenta minutos hacer este recorrido;
tiempo que se consumía en la naturaleza de un paisaje abundante en árboles de
todos tamaños. El comedor fue testigo de muchas pláticas, de planes que quizá
nunca se llevaron a cabo y de brindis entre amigos. El olor a vicio allí era fuerte.
El juego tenía su espacio en una habitación acondicionada para que la baraja y el
dominó convivieran con las monedas y billetes que se intercambiaban, se perdían
o se ganaban. Aq se
quedaron muchas ilusiones y se
perdieron ranchos, vacas y
hasta una que otra vida: el
juego es implacable y los vicios
son más.
Al lado de este comedor vivía
un extranjero pelirrojo que
jamás tuvo la delicadeza de
decir buenos días, buenas
tardes, buenas noches. No
platicaba con nadie y su vida
siempre fue un verdadero
misterio. Se le veía muy de vez
en cuando. Después se guardaba tras la puerta de su casa y nadie tenía acceso a
ella. No imagino el interior de su casa, mucho menos el interior de su vida.
A unas dos o tres casas de ahí vivía una señora a la que todos le compraban
pollo y carne. Sus ventas eran increíblemente altas y aunque tenía dinero para
viajar jamás la vi salir del pueblito. La prosperidad de este lugar llegó a su fin
cuando el panadero decidió cerrar. Sin más, se fue. Cerró sin dar explicaciones
verbales, tampoco colocó algún letrero con un adiós. Solo se retiró. La historia
que como dije al principio se desarrolló aquí en la panadería más bien pienso que
terminó aquí. El pueblito empezaba hacer historia, realmente iba bien, pero quizá
la panadería era el centro de la vida del pueblo. No se sabe. Todo fue tan
misterioso. Tantas vidas, tantas pláticas se quedaron como atrapadas en ese
sitio. No quiero decir que las personas se quedaron ahí, no, no, la panadería cerró
y cerró bien, había candados. No hubo ahí jamás escándalos o robos. No había
justificación para cerrarla. Ningún motivo. En verdad se cerró porque se cerró y
ya, punto. Y con ese hecho se vino abajo el pueblo. No cómo sucedió tan
rápido pero afue. La historia de este relato inicia ahí en la panadería, esa es la
sensación que tengo y a la vez termina ahí mismo entre el azúcar de los panes y
la harina. Insisto y no sé por qué lo hago pero la historia del pueblo nació ahí y ahí
mismo quizá murió. A veces pienso que tal vez más bien ahí renació. Todo esto
me confunde tanto que por eso pienso que no tiene caso hablar más. No hay más
que decir. Las farolas jamás funcionarán como cuando nuevas. El sitio jamás
recuperará su vida, a menos que a alguien se le ocurra abrir una panadería, eso
es lo que pienso. La historia de este pueblo es tan simple que se los advertí, es
banal. Quizá a alguien le interese saber más de este lugar o tal vez a alguien le
por venir a reparar las farolas. La tranquilidad no se ha ido. Los habitantes
siguen aquí. Se ve algo abandonada esta calle pero lo demás está bien. Aunque
el esplendor sinceramente se lo
daba la callada persona que
atendía la panadería. Espero
algún día regrese.
La gente se sienta en el quicio
de la panadería a recordar
cosas, a platicar del pan o de lo
que veían desde la panadería.
Hablan del pelirrojo y de la
señora del pollo y la carne.
Diariamente llegan a expresar
lo que sus mentes guardan: los
recuerdos que tienen y las
fotografías de la calle oscura.
Algunos traen sus sillas y se
sientan a veces en silencio a
contemplar la cortina de la
panadería. Leen el letrero una y
otra vez P-A-N-A-D-E-R-Í-A y
ven sus candados inviolables.
No hay s qué platicar de
esta historia. Nunca pensé que
un lugar cerrado pudiera ser la
que iniciara la caída de tantas
cosas. Jamás había visto las farolas tan tristes y la calle tan desolada a pesar de
que diariamente se reúne la gente. Sin embargo, hay algo que me llama la
atención. Cuando llueve, el agua que corre por esta calle no es normal. Se ve
diferente. Corre distinto. Me sorprende ver a la gente bebiendo de ella. La toman
como si estuviera fresca y fuera cristalina. Hasta traen sus vasos para llevar a sus
casas esa agua de lluvia. Las farolas, la panadería y un relato banal, de una calle
por donde corre la lluvia sucia, curiosamente han sido los elementos que han
unido a cientos de personas: conversan sobre esto y sobre aquí, hablan sobre el
ayer y el hoy. La cortina de fierro de la panadería y su letrero parecen ser
invencibles. Lucen siempre bien. La lluvia sucia que cae en esta calle, y sólo en
esta calle, no parece hacerle nada a la vieja panadería. Cada vez tengo más
tentación de probar esa agua.
Anoche escuché decir a una jovencita lo bien que se ha sentido desde que bebe
el agua de la lluvia sucia en la calle de las farolas casi sin luz. Ella es de 1923 y la
verdad luce muy bien para ser el 2018, como todos los demás. Jamás he visto a
un anciano aquí. Ya son muchos los jóvenes que se reúnen en la panadería los
que me han insistido que beba del agua de la lluvia sucia. He visto mis manos
temblorosas y ancianas que apenas pueden sostener el lápiz con el que he
escrito esta historia. He visto las manchas en mis manos y las venas saltadas y
los dedos largos y huesudos. No tengo un espejo, pero por lo que me han dicho el
resto de mí debe verse bastante mal. Quisiera continuar este relato banal pero ya
casi es hora de ir con los chicos para platicar sobre lo que vieron sus ojos en los
años en que la panadería existió. Además hoy anunciaron que lloverá
intensamente. Mi vaso está listo y mi boca también para recibir el agua sucia de la
lluvia que caerá en la calle de las farolas que ya casi no iluminan.
MANANTIAL
Por: Jorge Cruz Flores Peña
Corre por mi cuerpo, por mi alma
Inunda mi pecho y mi cabeza
En ratos es veloz, en ratos calma
Llenándome de paz y de entereza.
Llueve mi interior y lo percibo
Arrastra con las penas y dolores
Un remanso de paz, yo lo recibo
Al igual que recibo…los amores.
Manantial de luz y de hermosura
Ilumina mi interior…que belleza
Lo percibo en la boca, la dulzura
Ni frío ni calor, linda tibieza.
Quisiera compartir las sensaciones
Con todos mis amigos, mis hermanos
Quisiera expresar, mil emociones
Y que igual lo disfruten los humanos.
Hermoso manantial y dicha plena
A Dios agradecido, tal suceso
Mi alma se mantiene hoy…serena
A la par que disfruto mi embeleso.
Las aguas se mantienen cristalinas
Recorriendo remansos y cascadas
En las cuales las siento... saltarinas
Risueñas y a la vez, emocionadas.
Una dicha muy grande lo que siento
Difícil de explicar con las palabras
En ratos me acompaña, suave viento
Que pide a tu cuerpo…tú lo abras.
¿SOCIALISMO EN MÉXICO?
Por: Roberto Godínez Soto
1
En la actualidad los Políticos, están haciendo una campaña de miedo y de muy
bajo nivel:
Dicen que de ganar Andrés Manuel López Obrador, (Andrés Manuelovih),
implantara una Política Socialista en México.
“El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”
Analicemos la Historia de México:
Las elecciones federales del de julio de 1934, dieron el triunfo al General
Cárdenas, según las
cifras oficiales:
2’225,500 votos, a
favor del PNR
2
versus
40,971 votos de otros
3 partidos.
En la transición del
gobierno de Abelardo
R. Rodríguez-Lázaro
Cárdenas, la discusión
se centró en la
Educación Socialista,
como el aspecto más
controvertido del
primer plan sexenal
que inauguraría el
Presidente Lázaro
Cárdenas.
El PNR, presentó a la Cámara un proyecto de Reforma al Artículo 3° de la
Constitución para establecer un carácter socialista de la enseñanza (26 de
septiembre de 1934). Las discusiones al interior del PNR, duraron un año y
posteriores debates intensos en el Congreso de la Unión y las legislaturas locales
aprobaron las Reformas Constitucionales a los Artículos 3° y 76.
1
Godínez Soto, Roberto. “La Educación Socialista en Colima 1934-1940”. Ed. Voluntades. México
2005.
2
El Partido Nacional Revolucionario (PNR); nació como un frente de las principales
organizaciones políticas existentes en México, tanto a nivel nacional como local a fin de encontrar
mecanismos institucionales, en particular en el aspecto electoral, que permitiera la consolidación
del aparato estatal postrevolucionario, encabezados principalmente por obregonistas-callistas.
(PNR, 1929 Partido Nacional Revolucionario; PRM, 1938 Partido de la Revolución
Mexicana; PRI, 1946 Partido Revolucionario Institucional)
El Artículo 3°. Socialista quedó legalizado el 28 de noviembre de 1934, García
Téllez, empezó por señalar las características a la Escuela Socialista que debería
ser emancipadora, única, obligatoria, gratuita, científica o nacionalista, técnica y
orientada principalmente a la acción educativa de la niñez proletaria.
3
Esta pedagogía aspiraba a la formación de obreros calificados para que las
masas proletarias tuvieran una justa participación en el aprovechamiento de las
riquezas que por derecho propio le correspondían.
Considerada como servicio social, la educación debía supeditar la función
educativa de los particulares a la soberana autoridad del Estado. En esta idea al
crearse el Instituto de Orientación
Socialista desplegó su acción
educativa en toda la República a través
de la Reforma de planes de estudio,
libros de texto, y programas de clase,
desde la enseñanza de preescolar
hasta las profesionales dependientes
del Estado, se convino con los
gobiernos de las entidades la
coordinación de la labor educativa
desde el punto de vista cnico y
administrativo.
El 14 de junio de 1935, el Presidente
Lázaro Cárdenas disolvió su gabinete
para quedar libre de los secretarios
afiliados al Callismo, libre Cárdenas de
la presión del Maximato que había
impulsado la educación socialista con
una finalidad antirreligiosa,
4
pudo
encararla con un carácter menos radical.
El socialismo trajo muchos logros tanto en la educación como en el contexto
social. Algunos de ellos fueron:
Se aceleró el reparto agrario.
Se terminó con las presiones de capitalistas extranjeros, apoyando a los
trabajadores ante las compañías explotadoras de nuestro petróleo, y en
1938 se cristalizó la expropiación petrolera.
3
SOLANA, Fernando. Et. al La educación socialista, en la obra Historia de la educación pública en
México. FCE. México, 1981, pp.- 275 y ss.
4
GONZÁLEZ Vázquez; Vela. Educación socialista, en la obra Historia de la educación pública en
México, de Fernando Solana, et. al. México, 1981, p.- 283.
Se siguió dando apoyo a las escuelas rurales y por consiguiente las
misiones culturales cuyo interés principal era el de popularizar la
educación.
Se fundó el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio en el cual
se organizaron cursos por correspondencia, educación a distancia y,
como su nombre lo dice, se capacitó a los profesores que ya se
encontraban laborando dentro de la docencia.
Surgió la biblioteca enciclopédica, de gran apoyo a la educación con la
edición de literatura.
Se repartió la tierra, se elevaron los salarios de los obreros y se
organizaron los sindicatos.
Se promovió la solidaridad humana, la justicia social, la fraternidad, el
amor, el optimismo y la igualdad de clases.
Se democratizó la
vida política.
Se Integró a la
mujer a la vida
nacional, dándole
derecho a
participar en la
política y en la
economía del país.
A partir de este
momento se
legitimó la
igualdad entre
hombres y
mujeres, y niños y
niñas pueden
estudiar juntos.
Se luchó por
extirpar
enfermedades y vicios de la sociedad: los niños y los maestros serían
los encargados de concientizar a los adultos para erradicarlos.
Se promovieron campañas para combatir la tuberculosis, parásitos,
alcoholismo el juego y el fanatismo.
La escuela socialista puso énfasis en el desarrollo de ciertas áreas de la
personalidad infantil, rondaban ideas de Sigmund Freud y María
Montessori.
Se reinstaló el Instituto Nacional de Psicopedagogía en 1936, donde se
desarrollaba la inteligencia, la personalidad y las facultades interiores:
morales y sociales.
Se reformaron los programas de la escuela primaria, de artes y oficios y
la educación secundaria; se retoma el interés por los principios de la
escuela activa.
Se pusieron en relación los estudios con la vida misma.
La educación debía satisfacer ante todo las necesidades de la sociedad
y familiarizar al niño con la naturaleza, el trabajo y su sociedad.
Se destruyeron los latifundios, y se perfeccionó el sistema democrático
y la industrialización.
En 1935 en la escuela nacional de maestros se introdujo el socialismo
en sus programas, así como en las escuelas nacionales campesinas.
Se aumentaron los sueldos de maestros rurales y se elaboraron leyes
para beneficiarlos (la Ley del Seguro del Maestro).
Se impulsó la alfabetización, la educación técnica, la educación rural.
Se construyeron escuelas rurales, urbanas, semiurbana y centros de
atención industrial propios.
Las desventajas de la política socialista fueron:
El socialismo se interpretó como anticlerical y en esa época fue una bomba
de tiempo que desgraciadamente trajo consigo muchos conflictos,
principalmente de
tipo religioso.
Las maestras
fueron golpeadas y
ultrajadas, al igual
que los profesores
fueron golpeados
e incluso
desorejados por
las ideas que
imperaban en este
tiempo. Mucho de
estos ataques
fueron fomentados
por el clero, que no permitía el socialismo.
Existió bastante divergencia en la forma de interpretarlo (al socialismo).
Se tomaron medidas drásticas para extender el socialismo en la educación,
incluyendo el nivel universitario.
El significado de Educación Socialista era confuso, tanto para maestros,
autoridades y personas de la comunidad.
El socialismo no compaginaba con la política económica y social del país.
Trató de implantarse en las escuelas en lugar de en la sociedad.
Se tuvo que caer en improvisaciones, errores y confusiones.
Se presentaron agitaciones que conmocionaban al país: huelgas,
conspiraciones políticas, persecución de sacerdotes, demandas
campesinas, conflictos en el campo, imposiciones, exigencias y sanciones.
Se realizaron actos de violencia.
Se manifestó un gran ausentismo escolar y algunas escuelas particulares
fueron cerradas (para la burguesía en el poder, era una desventaja).
Se prohibió la circulación del correo y de correspondencia ofensiva para la
nación.
A manera de conclusión, el socialismo era visto como una doctrina atea,
sexual y comunista.
Durante sus dos últimos años, el régimen de Cárdenas se moderó. Disminuyó el
reparto agrario y se abrieron las puertas al capital extranjero para promover la
industrialización del país; esta circunstancia y la expropiación petrolera trajeron
como consecuencia un mayor interés por la educación técnica, con lo cual se
beneficiaba el Instituto Politécnico Nacional que se había creado en 1937.
Eran otros tiempos, y otro contexto, pero aun así, el PRI, debería de recordar
que ellos implementaron el socialismo en México.
Ahora nos toca a nosotros reflexionar, en este 2018, por
quien vamos a votar.
(Richard Bach)
"Cuando comenzamos la vida, a cada uno se nos da un
bloque de Mármol y las herramientas necesarias para
convertirlo en una escultura.
Podemos arrastrarlo intacto detrás de nosotros, podemos
reducirlo a grava o podemos darle una forma gloriosa."
ÁNGEL
Por: Chapulín Cuentero
En un instante comprendió que existía. ¿Dónde? No sabía. Agradeció por la
oportunidad de vivir, de sentir y experimentar emociones en su ser. Descubrió que
cada sensación era distinta; alguna vez una vibración le causó alegría; una
pequeña punzada le causó dolor; en cierta ocasión un leve movimiento le provocó
mareo. Volvió a agradecer por estos momentos. Cierto día, una ola cálida lo atraía
intensamente; en un acto temerario, se dejó guiar fundiéndose en un abrazo de
amor profundo. Una paz llenó su ser y comprendió al fin el significado de su
existencia, vivir eternamente en el Amor.
LA FUNCIÓN DEL MAESTRO ANTE LOS RETOS DE UNA
SOCIEDAD CAMBIANTE
Por: Leodegario Ríos Pineda
5
Una educación de calidad
sólo es posible con el concurso
de docentes de alta calidad.
Primera parte
Tratar de dimensionar la función social y pedagógica del maestro en los tiempos
actuales y en una perspectiva a futuro, no es tarea fácil por la complejidad misma
de la práctica docente en un mundo tan cambiante como el que nos ha tocado
vivir. No obstante, se puede intentar analizar su función a partir de las siguientes
reflexiones: ¿Ha cambiado el rol del maestro en el devenir de la sociedad? ¿Cuál
es su función en una sociedad en
permanente cambio? ¿Qué
prácticas sociales, culturales,
económicas e ideológicas
determinan su formación y su rol
en el aula? ¿Es la escuela, con
sus profesores, un instrumento
de reproducción social o de
transformación de la misma?
Sobre los anteriores
cuestionamientos, si se hiciera el
intento de entrevistar y preguntar
a un grupo de maestros sobre cuál es su función social y pedagógica en su
ámbito de trabajo, sin duda las respuestas serían muy variadas y dependerían de
algunos indicadores; entre éstos: su formación profesional, su concepción sobre
educación, su experiencia, el contexto socioeconómico y cultural de las
instituciones escolares, sus expectativas e ideologías, así como el nivel
educativo y disciplina atendida.
Algunos dirán, por ejemplo, que su función es proporcionar a los niños y jóvenes
las herramientas básicas para el dominio de la lectura y la escritura; otros, que lo
que importa es desarrollar las habilidades para comprender cuantitativamente el
entorno inmediato, a través del desarrollo del pensamiento lógico-matemático;
otros afirmarán que su función primordial es la de desarrollar las habilidades del
pensamiento para una comprensión s racional y reflexiva del mundo natural y
social; algunos más declararán que lo fundamental es formar individuos plenos,
5
Profesor investigador de tiempo completo de la Escuela Normal Superior de México. Profesor investigador
del Instituto Pedagógico de Estudios de Posgrado de Celaya, Gto. Doctor en Pedagogía.
con una sólida formación cultural, conocedores de su pasado histórico, de sus
derechos y obligaciones y con los más altos valores sociales; unos más
sostendrán que lo fundamental es formar individuos críticos, reflexivos,
innovadores y participativos, y, seguramente la mayoría, influenciados por los
modelos pedagógicos en moda, sostendrán que lo fundamental es formar en
competencias; aunque estos modelos están en debate por sus implicaciones
economicistas, eficientistas e ideológicas; amén de un sutil retorno al
neoconductismo. En fin, las respuestas serían tantas como maestros
entrevistados, lo que demuestra lo cambiante de su función, según el contexto
histórico-social.
Es cierto que la función del maestro no ha sido la misma en todos los tiempos y
lugares del mundo; como no será la misma de hoy en el futuro.
El discurso pedagógico tradicional sostenía que la función fundamental del
maestro era la de llevar a cabo la instrucción, entendida como el acto de transmitir
los conocimientos a sus alumnos.
Entendida así su función, sin
considerar el contexto social de los
ámbitos en donde ejerce su tarea
educativa, resulta una visión muy
ambigua y reduccionista.
En la actualidad, se reconoce que el
maestro es el protagonista del
quehacer educativo, un promotor de
cambio, un motivador y generador
de aprendizajes, un modelador de
conciencias y un líder social. Lo
anterior es verdad en la medida en
que las prácticas docentes o profesionales de los maestros son congruentes con
las demandas de una sociedad en permanente cambio, con las necesidades e
intereses de los educandos y con las innovaciones pedagógicas, científicas y
tecnológicas; en particular, con las nuevas tecnologías de la información; pero
sobre todo, si existe en el maestro el compromiso e identidad con su profesión,
responsabilidad social, sensibilidad pedagógica y ética profesional.
Una concepción coherente de su función ha de considerar la dinámica social de
nuestros tiempos con una visión a futuro; las necesidades y expectativas de los
niños y jóvenes del Siglo XXI a partir de una pedagogía y filosofía de la educación
innovadora que contemple nuevos objetivo, contenidos y estrategias de
enseñanza que conduzcan a formar individuos capaces de entender más
racionalmente los procesos derivados de la globalización así como a formar
ciudadanos más libres, críticos, reflexivos y participativos en la trasformación de
su comunidad.
Desde una visión sociológica, la educación y la escuela con sus maestros, como
agencias sociales, reflejan las características, necesidades y perspectivas de un
determinado grupo social. Cuando esto no sucede, la escuela deja de cumplir su
función social para convertirse en un instrumento reaccionario.
Una sociedad cambiante como la que nos ha tocado vivir, caracterizada por los
acelerados cambios en la ciencia y en la electrónica, particularmente en el campo
de las comunicaciones, en la medicina, en la robótica y en la astrofísica, plantea
la necesidad de desarrollar nuevos conocimientos, habilidades, valores y
actitudes que respondan a las exigencias de los nuevos escenarios de la
globalización.
Lo anterior obliga a revisar y a transformar los modelos educativos tradicionales,
y con ello, la función de los maestros. Los tiempos actuales reclaman una
educación en constante actitud de cambio. Sobre el particular, Goble y Porter
(1980: 22 y s.s.) declara que “los valores tradicionales y las costumbres
transmitidas de generación en generación han ido perdiendo autoridad para la
gente joven y resultan insuficientes como normas de conducta en una sociedad
que se transforma continuamente”; lo que justifica la necesidad del cambio
continuo del rol del docente.
En este marco de consideraciones, la función del maestro tiene que ubicarse en
el contexto general de la sociedad y de la educación; cualquier cambio en los
fines generales de la educación, en el currículo y en la organización escolar,
influirá de manera decisiva en la función del docente; de tal suerte que pensar en
el cambio de rol del maestro, sin considerar las transformaciones
socioeconómicas, políticas,
científicas, la experiencia
docente y las aportaciones
de la psicología cognitiva y
de la pedagogía crítica,
está destinada al fracaso.
Existe la idea muy
arraigada entre la
burocracia educativa, de
que toda reforma a los
planes y programas de
estudio, particularmente de
educación básica y normal,
cambiará por sí misma la
función del maestro, en la
medida en que se le
asignen más tareas y responsabilidades; esta práctica burocrática es común en
nuestro sistema educativo, como se observa en la mal llamada reforma educativa.
En estas condiciones, es claro que ningún cambio en los contenidos y en los
enfoques metodológicos alcanza los objetivos propuestos sin la participación y
preparación de los maestros. Y es que se ha vuelto una práctica o tradición en
nuestro sistema educativo el que los expertos en diseño curricular y la autoridad
educativa, den por hecho el que los maestros interpretarán y aplicarán
cabalmente en el aula las innovaciones pedagógicas propuestas, cuando es
axioma universal que los propósitos y enfoques didácticos no podrán cambiar
más que a partir del momento en que los maestros participen y sean tomados en
cuenta en las transformaciones de los planes y programas de estudio y sean
preparados para tales cambios.
En el marco de la dinámica social que hoy vivimos, ¿cuál debe ser entonces la
función del maestro? El maestro debe promover la formación de individuos
plenos, es decir, creadores y transformadores; individuos que participen en la
construcción de un nuevo orden social, en una sociedad dinámica y evolutiva,
más que para reproducir y perpetuar las estructuras sociales convencionales.
Citando a Faure (1985), dice sobre el particular que “por primera vez en la
historia, la educación está ahora
empeñada en preparar a los hombres
para un tipo de sociedad que aún no
existe”; sin duda, en esta perspectiva
dialéctica debe ubicarse el rol del
docente mexicano.
En cuanto al conocimiento, el docente
debe ser un mediador entre el
educando y la masa de información
que le rodea; debe entender que ya
no es válido social y
pedagógicamente intentar ser un monopolizador del conocimiento, sino tener las
habilidades y capacidades para orientar a los educandos en la identificación de
las fuentes de información y en la búsqueda de nuevos conocimientos, para saber
seleccionarlos y aplicarlos en la solución de problemas cotidianos.
El ejercicio de una práctica profesional reflexiva y de calidad, demanda, como
funciones sustantivas, que los profesores sean capaces de:
Desarrollar las habilidades complejas del pensamiento que les permitan
entender que la práctica docente es incierta, cambiante, imprevisible y
emergente.
Identificar la complejidad de la práctica docente a través de acciones de
investigación diagnóstica, ponderación de resultados y propuestas de
solución.
Resolver los problemas prácticos identificados en la práctica escolar
poniendo en juego su intuición, tolerancia y sensibilidad pedagógica.
Vincular la teoría pedagógica con la práctica docente.
Desarrollar formas de reflexión autocrítica que les permitan modificar y
mejorar sus prácticas de enseñanza.
Adquirir una sólida formación psicopedagógica, científica, sociohistórica,
ética y humanista.
Mostrar seguridad y dominio de la disciplina que imparte, así como el
conocimiento de los enfoques didácticos de su enseñanza.
Planificar y desarrollar las estrategias didácticas a partir de las
preconcepciones o ideas previas de los alumnos para la reconstrucción del
conocimiento empírico.
Promover en los alumnos el desarrollo de las habilidades complejas del
pensamiento para afrontar racionalmente los problemas del entorno
inmediato.
Vincular los contenidos programáticos con los problemas del entorno
social, económico y cultural, así como con las experiencias de los alumnos
para que los aprendizajes sean relevantes y significativos.
Propiciar el trabajo colaborativo en el análisis y reflexión de los problemas
derivados de los contenidos programáticos.
Favorecer el desarrollo de estrategias del pensamiento crítico en sus
alumnos, a partir del análisis y reflexión de las relaciones entre la ciencia,
la tecnología y la sociedad.
Hacer de la escuela el núcleo generador de su propia actualización y
profesionalización.
Asumir y practicar los principios éticos que le permitan interactuar con
probidad, responsabilidad y honestidad frente a sus alumnos y ante los
demás.
Cambiar el concepto tradicional de autoridad en la interacción con sus
alumnos y padres de familia.
Ser más sensible a los problemas de la comunidad.
RECORRIÉNDOTE LA PIEL
Por: Salvador Díaz Pineda
Tu silueta se mira
a través de la neblina.
Tu rostro misterioso te delata de ojos grandes.
Tus pies mojados me dicen
cuanto has caminado para llegar aquí.
Tiemblas y mis manos te sofocan el frío.
Mis labios lascivos reconocen tu cuerpo
como parcela recién surcada,
desde este momento ya podré distinguir
si tienes frío aún,
o estas excitada.
Si acaso tu pezón izquierdo
podrá estallar en la refriega
o la marca que delimita tu espalda baja
me diga que el trabajo de reanimación
se convirtió en caricias.
¿Acaso el triángulo perfecto
que forman tus pezones y el ombligo
tenga guardado un secreto?
Será posible que a pesar del tiempo
y las veces que te recorrí de arriba abajo
por uno y otro costado, de frente y atrás
bordeando tus caderas
¿todavía se esconda algo?
Mientras lo averiguo,
mi boca sellará el acuse de llegada,
de tu cuerpo apaciguado junto al mío.
GALERÍA DEL SUEÑO
Aleqs Garrigóz
LAS COSAS QUE AMO DE TI
Quisiera enumerarte, indolente belleza,
las cosas que al mirarte me obligan a arrancarme los cabellos,
entregado a un numen lumínico.
Cuando te abres paso impaciente entre multitudes,
es la sustancia de tu aura tan plena
que los recién nacidos mueren
debido a tan inusual radiación.
Tus ojos son dos insensibles diamantes negros
cuya única mirada vuelve niño al bravo
y al débil obliga a suicidarse.
Es tu olor amigo del éter divino,
anticipándose como paraíso prometido;
y su influjo es tal que la estepa erosionada
se renueva en vastos rosales
y límpidas charcas que presumen al lirio.
Pero es, a mi insignificante parecer,
tu altivez absoluta y dominante
lo más devastadoramente hermoso de ti
pues ya volvió esclava a la honrosa casta de
guerreros
y el sacerdote te hizo al fin entrega
del alto santuario de las deidades antiguas.
DIÁLOGO
Creo en ti. Creo en tu mano firme y segura, que me lleva con paso medido.
Creo en el paraguas que se abre como una flor protectora
y en tu sombrero ostentando su breve centelleo de elegancia.
Creo, también, en el encaje que me envuelve dócil a tus desgarros,
en nuestro vino y en tu copa donde me vierto y expando.
Creo en los paseos bajo el sol que muere al compás del reloj
y en la tarde que llueve en saetas inclinadas.
Creo en el instante en que los hombres huyen de la calle
a refugiarse en las paradas del tranvía, que es obra del Diablo,
y en el periódico que usan como techo a sus peinados.
Creo en eso yo también. Y en ti.
Y en nosotros.
NOTAS PARA UN POEMA QUE NUNCA
TERMINARÉ
Tu cercanía es un barco
repleto de mercancías de contrabando y
armas de fuego
en un puerto libre de infecciones venéreas.
Tu majestad es la de un portal recamado
de arabescos
en cuyo umbral descansara un niño
muerto.
Quiero mirar los días arder desde tu casa,
refugiado,
y ver cómo a otros hacen daño,
saetas siempre dispuestas a regresar
a quien creyó haberlas disparado lejos.
Y, por las noches, encender juntos las lámparas y el vino,
atentos a la música de lechuzas y cigarras,
estrellas terrestres de los patios.
Hace mucha hambre afuera del hostal donde encuentro,
daño el agua que no bebo de tu boca.
No me dejes nunca volver a escribir
si no memorizo cada vello en tus piernas;
ni caer en la tentación
de huir para conocer el privilegio de entrañarte.
Tengo mucho miedo de morir afuera de tus brazos.
LSD
I
Sobre un mar estático me deslizo ingrávido
flotando sobre luminosos corceles de canto
y frente a mí las nubes ríen
y se contraen y explotan en mil pedazos de sonido.
Es el momento de lo bello,
cuando los sentimientos sublimes se vierten entre sí
y todas las líneas se confunden en espirales infinitas.
Y sobre este mar
los colores rebeldes de un caleidoscopio
trazos líquidos de magia
se agrupan en cúmulos de gozo por aquí y por allá.
Y todas las formas de medición son inútiles.
Melodías sin freno
como cadencias íntimas.
Aromas gratos
como inciensos propios.
II
En un éxtasis de gracia
me elevo al centro de las dimensiones
y soy yo quien da nombre a lo sensible.
Y es mi eje sustento de lo eterno.
III
Pero en algún lado hay penumbra
y las criaturas en las aguas y en la tierra que se mueven sin fin
también compiten y se devoran.
Oh y es tan concebir la pierna rota de una criatura joven.
Los circos de horror vienen y se imponen de lejanos dominios
con sus recias criaturas desbordadas:
las que se arrastran
y las que torturan.
Y la hierba nunca resiste la embestida de los fuertes.
Y todas las cosas nombradas antes
son vulnerables y temerosas.
La luz y el movimiento conciben el amor.
El estancamiento engendra la peste.
IV
El momento romántico
no es el rasguño del albor a través de la vestidura cruel de la sombra
ni la oscuridad dominando antiguos y débiles fuegos:
es la entrega de los polos del universo dual en un abrazo.
Sí, las formas se diluyen.
Pero la memoria persiste.
PERFECCIÓN DEL HUEVO
En el concilio de sus muros
se guarda como un cálido secreto
el misterio de la vida, antes de ser sangre,
mucho antes de ser carne.
Está protegido por membranas viscosas
y una corteza impenetrable para agua y aire destructivos:
es El Huevo, donde se origina y perfecciona el ser
antes de venir a arrastrarse, parir y asesinar
a la naturaleza circundante.
Está supuesto por las leyes naturales,
para romperse y entregarlo al mundo,
unidad del cosmos viviente
que respira, crece, se reproduce y abandona al
morir
el cuerpo de tres líneas rígidas que constituyó
la fuente del mínimo calor de su breve existencia,
el laberinto de sus duelos absurdos,
la piedra inscrita de sus fracasos,
la mina de sus sueños, el templo de su fe.
El huevo atesora en su ojo y en su plasma
el sigilo hermético de la creación,
de la vida multiplicándose billones de veces,
del aliento que anima inertes cadenas moleculares
y las dota de recuerdos, angustia,
necesidades bestiales e impulsos dañinos.
En su interior se condensa el código sobre el cual
el universo es, palpita, se ensancha o constriñe,
gira o se detiene, se ilumina o se hunde en tiniebla.
Añoramos todos,
en lo más recóndito de nuestra memoria,
esa cápsula que envolvió nuestro embrión
en una cripta de seguridad,
la marea contenida que nos abrigó y dio de beber
alargando sus manos sin forma ni color,
de proteínas, medicamentos y elixires
en exacta proporción.
Lo añora el hombre que apartó,
midió y pesó los huevos conocidos
pues procede de uno, como el planeta donde habita
de una mole ovalada que giraba.
Nada sobra y nada falta en el huevo.
Su estructura es severa donde debe,
y también lo es blanda, suave y tierna.
Gloria de la arquitectura natural,
es inquebrantable por la mano prensil
en sus polos que concentran energía protectora.
Cáscara diseñada por un dios obstinado y solo,
por un ingeniero astral cuyos planos deseara el
hombre
para, si le es posible, mejorarlos.
Almendra de la sabiduría, recinto de magia
a donde baja el bullicioso éter de las visiones.
Si llega a romperse
con la criatura de su interior malograda aún,
para mantener el equilibrio de un orden mayor
cada exquisita y fina hebra que la fuerza tejedora celeste unió
regresaría a su regazo, sin culpa,
vergüenza ni dolor.
Huevo = perfección.
INUNDÁNDOSE EN LA MADRUGADA
Por: Adán Echeverría
Acompañé a mi novia a rentar la casa de la calle 84 que se volvió la dirección
que poníamos luego en los cuadernillos de poesía que publicamos. Estos
cuadernillos fueron los primeros del taller. Los alumnos querían que yo igual
publicara con ellos, pero les dije que no. Yo ya había sido publicado por la
editorial Dante y por la Universidad Autónoma de Yucatán. No iba a publicar
ahora en un cuadernillo. Igual les sugerí que cada uno de ellos hiciera un texto de
presentación para el texto de otro compañero. A me tocó escribir el texto para
los cuadernillos de Patricia e Ivi.
La casa de la calle 84 se volvió el sitio para los encuentros literarios, las
charlas poéticas, el tallereo, la edición, la fiesta, y claro, para que mi novia y yo
nos revolcáramos piel contra piel todo el tiempo que así lo deseáramos. Desde
que la acompañé a rentar la casa, ella insistió en que la llevara a un cerrajero
para que me sacara una copia de la llave. Así, yo podía ir y venir cuando quisiera,
aun cuando ella estuviera en Santa Cruz
Pinto, donde trabajaba como instructora
CONAFE.
Como le enojaba que yo dispusiera de
la casa para las fiestas de cada fin de
semana Luego del taller yo decidía ir a la
casa, no solo con ella, sino con varios de los
integrantes, a beber de lo lindo. Sobre todo si nos tocaba salirnos de algún evento
cultural.
La noche de Carolina, creo que se trató de alguna de las constantes
premiaciones que le daban a mi novia por su trabajo poético. Había ganado ya
varios concursos, y claro, los compas del taller literario, yo con ellos, teníamos
que brindar de alegría. Carolina decidió irse con nosotros. Podía ser -en edad-
madre de mi novia, bueno, yo le llevaba 10 años a mi chica, y Carolina tenía edad
para ser incluso mi madre. Ivi, Carolina, Yo, éramos los que más bebíamos. Paty
siempre se cuidó con el alcohol, lo de ella eran las drogas duras, o -si no había
más- pues algo de hierba, y el Ivi siempre andaba preparado porque Nelson era
s aficionado a la mota que al alcohol. Bonito grupo intelectual formábamos.
Así que entre brindis y brindis, todos nos pusimos alrededor de Carolina quien
nos contaba sus derroteros como dictaminadora para el Fondo Editorial Tie…: He
rechazado a un chingo de huevones y huevonas que creen que escribir prosa es
hacer cuento. ¡Cuánto pendejo manda trabajos a la editorial! Yo solo me río, gano
el dinero que me pagan por la chamba, y me pongo hasta la madre, como debe
de ser. ¡Salud! Decíamos a coro.
Cansado de todas las historias que se contaban sobre el monstruo irreal de la
narrativa yucateca que era Carolina, decidí no dejar de preguntar por las leyendas
que se contaban de ella. Mario González, cuando fue mi tutor suplente de novela,
en el Fonca, porque Rafael se había puesto muy mal del cáncer y no acudió a la
última reunión que tuvimos en Veracruz, nos contó, a Luis Valdez y a mí, que
Carolina todas las mañanas tomaba el desayuno en el Fondo de Cultura… con Alí
Ch....
"Es la niña consentida de Alí", contaba el bocón de Mario, y añadió: "Pero
esta pinche vieja está bien loca. Un día llegó para exigirle plata al viejo. El viejo se
negó frente a mí. 'Ya te dí', le decía, pero la Carolina se puso fúrica; le tiró la
cerveza encima al pobre viejo. Lo hubieran visto. El gran maestro de poesía
bañado en cerveza por la loca yucateca. Alí solo se sonreía divertido. 'Así es ella,
la conozco hace tanto. Ya vendrá a disculparse. Pero no puedo darle dinero
ahorita; así como anda sería mejor ponerle
una pistola en la cabeza y dispararle. Sólo
quiere conseguir s'. Y el viejo se limpió el
saco y la camisa.
Carolina volv del baño y pidió otra
cerveza. Cogió la mano derecha de Alí, y así,
tomados de la mano, comieron juntos el
desayuno. Yo no decía nada. Solo me la
pasaba viéndolos. Ya tuve yo mi propio momento para ver una de las escenas de
Carolina, la gran narradora. No qué broncas tenía con su tipo, el caso es que
me habló temprano. Cuando llegué a verla, estaban los dos bañados en sangre.
El pendejo tenía un corte en la nuca y Carolina cortados los dedos de la mano
derecha. Le había puesto un botellazo al tipo, pero ahí estaban los dos
esperándome". Esas fueron algunas de las historias que nos había contado Mario,
en aquella cantina de mala muerte del centro del puerto de Veracruz. Yo ahora
tenía a Carolina de frente, en vivo. La historia de Carolina que el tutor suplente del
Fonca me contara debió ser suficiente para no hacerle más caso a esta mujer, o
mejor dicho, para no picarle en el lomo a esta gárgola, y en cambio heme acá
chupando con ella.
Nos bebimos dos cartones de caguamas y un litro de ron con agua mineral.
Fumamos bastante mota. Mi novia estaba hasta la madre de cansada, harta de
todos nosotros, pero siempre fue muy centrada con respecto a la fiesta. Jamás
saca a nadie de su casa, aunque ella no beba hasta quedar hasta las chanclas,
siempre permanece consciente. No fue mi caso.
Yo ya me había puesto hasta la madre. Las historias de Carolina daban
vueltas en mi cabeza. Ella había vuelto a Mérida porque había huido, luego de
que ayudó a su novio a violar a una chica de universidad. El tipo era un patansote
que ella mantenía con el dinero que ganaba en la literatura. Decía que era
músico. Pero sólo creía servir para sacarles provecho a las mujeres, y Carolina se
enteró de una de las mujeres que se enredó con él. Los vio juntos, bebiendo en
una cantina, y se les sentó a la mesa. Los otros no supieron qué hacer.
Carolina estaba dispuesta a hacerles un escándalo brutal si aquella chica
decidía levantarse para irse. 'Quiero ver cómo te coge mi marido', nos contó que
le dijo a la chamaca. Y se fueron los tres al
departamento. Carolina siempre ha podido
con el alcohol, las drogas duras, las pastas,
la coca, piedra, el cristal, los ácidos y los
aceites, con todo lo que le provoque y para
lo que le alcance. Se la llevaron al
departamento, y cuando la chica ya parecía
una muñeca de trapo por el alcohol y la
droga, entre los dos la violaron. La dejaron
ensangrentada y desmayada en una calle
cercana a su casa. 'Que la recoja el
gobierno, o el departamento de limpia,
pinche vieja'. Por supuesto que ellos
resultaron los principales sospechosos; la
chica no murió, pero se había librado una
orden de aprensión.
Carolina reía con esa su risa bruja, de dientes podridos por la droga. Mi novia
me vio ya incapaz de estar en pie, y me acompañó a la cama. Le pedí que me la
chupara un poco para relajarme, y ella presta se puso de rodillas, pero yo estaba
demasiado ebrio y me quedé dormido. Seguía oyendo las risas de la
conversación. Patricia ya no estaba; a esa hora solo quedábamos Nelson, Ivi, mi
novia, Carolina, y yo tirado en la cama. Se había acabado todo lo que se bebía.
Carolina insistió en dar su tanda, y salieron a comprar clandestino. Los escuché
cuando volvieron. Venía alebrestados, hechos un escándalo. Carolina se había
robado un macetero del jardín de una casa, e hizo que Nelson cargara con una
Virgen de Guadalupe hecha de yeso; también habían pateado cuanta reja
pudieron tan solo para molestar.
Carolina se acercó a la cama donde
yo estaba durmiendo:
'Vas a ver cabrón. Te voy a coger
por el culo para que no seas pendejo.
Tienes a esta chamaca como tonta
soportando borrachos, y tú, todo
dormidote en la cama. Ningún marica
me invita a chupar y se queda
dormido. Al que se duerme, hay que
cogérselo, esa es la regla'. Y se metió
entre mis piernas. Yo estaba
durmiendo boca abajo, así que me
tomó por las caderas y me jaló hacia
ella. Se balanceaba golpeándome con
la pelvis, las nalgas y los huevos. 'Ya
déjame, coño', pero ella estuvo jode
que jode hasta que me levanté.
'Venga cabrón, venga a tomarse
unos tragos con nosotros, que aún no
amanece, y a usted ya se le quitó lo
borracho.' Me acercó un vaso de
plástico que contenía un líquido negro
en su interior. Ron con coca cola,
pensé; está bien, lo dulce me
refrescará el hocico. Mi novia decía a
modo de súplica, medio en serio
medio en broma: No, no sean así; no
te lo tomes, déjalo.
'Tú no te metas. Él tiene que ser un hombre cumplidor, ándale, a chupar,
¡Salud!', gritó Carolina, y sin contestar me empiné el vaso y de dos tragos me lo
bebí completo. ¡Puta madre!, casi me vomito de lo fuerte que estuvo el trago.
¡¿Qué mierda me diste, pinche pendeja?! Pero Carolina y los otros, incluida mi
novia, ya estaban cagándose de la risa. 'Te dije que me tocaba invitarte. Tenía
que dar mi tanda, y lo único que encontramos abierto era una farmacia.'
CONSEJO DIRECTIVO:
Salvador Díaz Pineda
Presidente
Roberto Godínez Soto
Vicepresidente
DISEÑO
Fabiola Godínez Cernas
CORRECCIÓN Y ESTILO
María Hortencia Godínez Soto
Revista Archè
Por el principio de una verdadera
Libertad de Expresión”
Revista electrónica Archè;
archesrevista@gmail.com.; Villa de Álvarez, Col., domicilio social: Prof. Miguel Virgen Morfín No. 50 A
4, Col. Centro. C.P. 28970. REGISTRO EN TRÁMITE. Publicación Bimestral. El Consejo Directivo se hace
responsable de la orientación general de esta publicación y de los artículos sin firma. Las colaboraciones
firmadas o con seudónimo son responsabilidad de los autores.